Historia del Centro

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La Historia de la Compañía de María en España comienza en  Barcelona (1650), siendo la segunda fundación la de Tudela (1688). Esta Casa será fundamental para la historia de Almería, pues desde esas tierras navarras saldrían las religiosas enviadas por la Priora Mª Inés Rivas para fundar en el año 1.885 el Convento-Colegio de Almería.

Si la importancia del Convento de Tudela es decisiva para la fundación, no lo es menos el Obispo José María Orberá y Carrión, que se hizo cargo de la Diócesis de Almería en el año 1876. Cuando Orberá llega a Almería le impresiona el estado de abandono de Almería, encontrándose con una población desmoralizada, indiferente desde el punto de vista religioso y escasamente instruida. Desde la parroquia de San Sebastián muchos vivían en chozas, andando por aquellos lugares los niños y niñas desnudos por la gran miseria. Por eso, el obispo se deshace en atender a la educación de los niños, proponiéndose trabajar para cambiar la situación, multiplicando sus esfuerzos en obras sociales y piadosas, dando ejemplo personal de entrega, humildad y gran sacrificio. Su lema “Nihil Sibi, Omnis Omnibus Erat” (Nada para sí mismo, todo era para todos).

Convencido como estaba de que la mayor parte de los males e injusticias sociales deriva de la falta de principios religiosos, y conocedor del carisma de las Religiosas de la Enseñanza, de la Orden de la Compañía de María Nuestra Señora, comparte con ésta el proyecto de Santa Juana de Lestonnac de que educando a un niño se educa a un hombre, pero que educando a una niña se educa a una familia, constituyendo ésta la base de la sociedad.

En 1.880 el Obispo Orberá se desplaza a Tudela, sabedor de que la Comunidad estaba integrada por un gran número de religiosas y que cabía la posibilidad de que pudiesen desprenderse de algunas para destinarlas a la nueva fundación de Almería. En Tudela se encuentra una religiosa que resultará decisiva para la existencia del colegio almeriense, la entonces novicia Leonarda Cerezeda y Rivas (a cuya memoria se debe el nombre de la Calle San Leonardo). Leonarda escuchó la fervorosa e ilusionante propuesta de Orberá y cuando en Octubre de 1881 profesó como religiosa, legó todos sus bienes, que había heredado y que ascendían a 71.450 pesetas,

"para fundar una Casa del Instituto en Almería que comprendiera un Colegio de internas, medio-pensionistas y clases externas enteramente gratuitas, sin distinción alguna de posición”.

Leonarda murió el 30 de Marzo de 1885, a los 38 años, sin ver realizado su sueño de Almería.

Desde su regreso de Tudela, el Obispo Orberá había gestionado la adquisición de los terrenos donde construir el colegio, la Iglesia, el convento y la huerta, interesándose primero en unos en la calle Reducto, por encima de la Plaza de Pavía. Con la donación de la Madre Leonarda se compraron en septiembre de 1.982 los primeros terrenos en la confluencia entre la Rambla de Belén y el Paseo de las Pescaderías (la actual rambla Obispo Orberá), destinando el Obispo Orberá a las obras su asignación íntegra, más todas las limosnas y donativos que llegaban a sus manos.

"En sí mismo apenas gastaba, pues redujo el gasto de su casa a una peseta diaria" (Datos biográficos de la Madre Zoa).

A las ocho de la mañana del día 8 de Diciembre de 1882, fiesta de la Inmaculada Concepción, a cuya adoración y protección se consagraría el edificio, se colocó la primera piedra en los cimientos. Para que el Convento-Colegio se hiciese siguiendo las directrices de la Orden, dispuso el Obispo Orberá que el arquitecto, los maestros albañiles y carpinteros se desplazasen a Tudela para, con el debido permiso, entrar en la clausura y recorrer el Convento y estudiarlo en todos sus detalles. A su regreso a Almería, el Obispo envió una carta a la Priora de Tudela solicitando el envío de religiosas a Almería para ponerse al frente de las obras.

El 30 de Noviembre de 1885 salieron del Convento de la Compañía de María de Tudela para fundar el de Almería aquella religiosa de alma noble y gran corazón, singular talento y virtudes insignes que fue laMadre Zoa Moreno y González del Campillo, como Superiora de la nueva Comunidad, acompañada de otras dos religiosas, una novicia y dos postulantes. El 3 de Diciembre llegaron a Barcelona, tras parar en Zaragoza y Manresa, embarcando el día 6 en el Vapor de San Fernando con destino a Almería, llegando a nuestra ciudad, tras hacer escala en Valencia y Cartagena, a las seis de la mañana del día 10, siendo recibidas por el propio Obispo Orberá, dirigiéndose al Palacio Episcopal, en cuya capilla oyeron la Misa. Impacientes se encaminaron a ver las obras acompañadas por el propio Obispo, pero se sintieron decepcionadas al encontrar, en vez de un Convento en construcción con alguna parte habitable,

"una jaula que sólo contenía muros, vigas y tejado y en algunos sitios sólo muros, por lo tanto imposible de habitar en mucho tiempo".

Ante la imposibilidad de habitar el Convento, fueron hospedadas en el de las Siervas de María. El 11 de Marzo de 1886 llegaba la segunda expedición de religiosas que completó el número de las fundadoras: diez entre madres y hermanas de coro y cuatro hermanas coadjutoras.

Por fin, el viernes 30 de Abril de 1886 se produjo la entrada al actual Colegio de la Calle Obispo Orberá, siendo acompañadas por el Obispo Orberá para darles la entrada e imponerles la clausura monástica.

El acto de inauguración de la Capilla provisional se produjo el día siguiente, 1 de mayo, rodeado de gran solemnidad: el Alcalde, Juan Lirola, que ya había asistido a la colocación de la primera piedra, acompañado de los miembros del Ayuntamiento y de la banda de música, asistió a la ceremonia de la bendición del Oratorio y primera Misa de la historia de la Compañía en Almería, estando también presentes un diputado a Cortes, el juez de Primera Instancia, el arquitecto provincial, los cuatro Párrocos de la capital y las Comunidades Religiosas sin clausura representadas por sus respectivas superioras. Cuando concluyó la Misa, el Obispo y el arquitecto artífice del Conjunto Monumental, Enrique López Rull, acompañaron por todo el edificio a las concurrentes animados por la banda de música.

El Diario de Almería del día 2 de Mayo de 1886 describe la obra y destaca el buen gusto y la sencillez tanto externa como interna que refleja el carácter propio de la Compañía de María:

"Sólida virtud, superior inteligencia, severidad y correctas formas en medio de la sencillez, humildad y dulzura más admirables. He aquí las líneas más salientes y características de las Religiosas de la Compañía de María"


PRIMERA PROFESIÓN RELIGIOSA

El día 16 de Mayo de 1886 profesó la novicia que formaba parte del personal destinado a la fundación, la cual hacía ya dos meses que había cumplido el plazo señalado en las Constituciones de la Orden para pronunciar sus votos solemnes. La función fue muy solemne y estuvo presidida por el Sr. Obispo. El Diario de Almería se hace eco del importante acto:

”Profesión Religiosa: Anteayer tuvimos el gusto de asistir a la que tuvo lugar en la Casa-Colegio de las Religiosas de la Compañía de María. La hermana María Aureliana Prieto, después de dos años de noviciado, según la Regla; hizo su profesión solemne al mismo tiempo que recibió el Santo hábito como Coadjutora la hermana Antonia Murugarren”.

 

SE RECIBEN LAS PRIMERAS NIÑAS

Ya en 1885, la Superiora de Tudela  se refiere a las distintas secciones que tendrá el Colegio de Almería:

“Las internas, que pagarían una módica pensión;  medio pensionistas, que asisten en distinto departamento desde la mañana hasta la tarde, y la de las clases externas, que es enteramente gratuita sin distinción alguna de posición.”

EL 17 de Mayo, fecha del nacimiento del Rey Alfonso XIII, son admitidas las dos primeras niñas que inauguran el internado. Pertenecían a familias muy importantes de la ciudad y que tenían gran relación con el Sr. Obispo. Como estas familias había otras muchas que deseaban confiar a sus hijas a estas Religiosas que tenían un gran edificio muy bien situado y con las condiciones espaciales e higiénicas más adecuadas. En los Apuntes para la Historia  se describe en los siguientes términos:

Espaciosas y ventiladas habitaciones, anchos patios interiores, hermosos jardines, fuentes y magnífica huerta para ejercicio y recreo de las alumnas. Los grandes terrados y preciosas azoteas que por la parte del norte vienen a coronar el edificio con sus alegres vistas al mar, a la montaña y a la ciudad, ofrecen a los ojos un bellísimo panorama exterior pues que interiormente estaba aún a falta de muchos perfiles y de las cosas más esenciales para vivir en él…”

Vemos que, aunque no estaba terminado, el edificio era espléndido. Según la Madre Mª del Mar Zapata, la primera alumna interna del Colegio fue María del Carmen García, que provenía de Aguadulce.


INAUGURACIÓN DE LA CLASE DE EXTERNAS

Las obras avanzaban a buen ritmo y se fijó el día 21 de Noviembre de 1886, día de la Presentación de María en el templo, a cuyo misterio están consagrados todos los Colegios de la Compañía, para inaugurar la clase de externas gratuitas. La Superiora de Burdeos participó con satisfacción a toda la Orden la fundación de la Casa de Almería:  

“La Séptima establecida por la querida Casa de Tudela, planta fecunda de nuestra Santa Orden en la católica España”.

El Obispo fundador se encontraba en Madrid, ya muy delicado de salud, por lo que no pudo asistir a tan importante acontecimiento con la tristeza que este hecho causó a las religiosas. Este Primer Día de celebración de la Niña María en la historia del Colegio de Almería comenzó con una Comunión general 

en la cual recibieron el pan de los Angeles las niñas internas y medio pensionistas que ya teníamos; más tarde se ordenó la procesión: cuatro de ellas llevaban una bonita estatua de María a la edad de tres años, y otra una preciosa banderita bordada en oro. Así que llegaron a la Capilla y comenzó esta misa cantada por las mismas niñas que al efecto la habían aprendido en el poco tiempo que llevaban en el Colegio. Al ofertorio pasaron a ofrecer las velas como se acostumbra en nuestras casas”. (Apuntes para la historia…).

A las tres de la tarde se hizo la apertura de la clase; al entrar todas las niñas besaron el Escudo de María para que las defendiera de todo mal. Posteriormente se pasó lista a las 150 alumnas matriculadas:

A continuación rezamos el Santo Rosario y se hizo la carta de esclavitud a María Santísima.  Asistieron a este acto varias personas distinguidas; entre ellas las principales dignidades delcabildo Catedral y el Sr. Arcipreste, Modesto Badal, que pronunció un elocuente discurso haciendo ver a las niñas el beneficio inmenso que es para ellas la apertura de una clase gratuita en donde podrían aprender ante todo la piedad cristiana que debe ser el distintivo de la mujer, y animándolas a imitar a la Virgen Santísima en el misterio de su Presentación entregándose a Dios prontamente, enteramente y para siempre”. (Apuntes para la historia..).

MUERTE DEL OBISPO ORBERÁ

A las pocas horas, se recibió en el Convento un telegrama comunicándoles la extrema gravedad de José María Orberá y Carrión. El 23 de Noviembre de 1886 murió este insigne Obispo en Madrid con la misma modestia que caracterizó toda su vida:

“El que gastó 60.000 duros en el edificio tuvo que ser enterrado de limosna” (Casa de Almería).

Las Siervas de María le asistieron en sus últimos momentos.

“La misma noche llegó ya muy tarde el parte de Madrid a Almería y seguidamente a las altas horas de la noche principiaron a tocar a muerto todas las campanas de la población y aunque su sonido nos despertó no nos apercibimos de su triste anuncio, puesto que en el poco tiempo que llevábamos en Almería no nos habíamos enterado de la manera que anunciaban los acontecimientos tristes y creímos que sería alguna fiesta nacional o cosa parecida”( Apuntes para la historia...).

Al día siguiente, 24 de Noviembre, a las seis de la mañana cuando estaban preparándose para recibir la Comunión, el Secretario del Obispo les dio la terrible noticia. Esto causó un gran llanto en toda la Comunidad debido a dos razones fundamentales: el gran afecto personal y el agradecimiento a su constante ayuda y protección:

“¡ qué de veces se privaba él de comer manjares, que le eran muy necesarios para reparar sus fuerzas tan débiles por su quebrantada salud y nos las enviaba para que las comiese alguna de nosotras que no se encontraba bien, a causa de la aclimatación que a todas nos costó harto trabajo, tanto al clima tan caluroso como a los alimentos menos fuertes y sustanciales que los de nuestro país!” (Apuntes para la historia…).

Las religiosas sintieron una sensación de orfandad, máxime cuando se encontraban tan lejos de Tudela, sin amigos y con el Convento-Colegio todavía en construcción y sin recursos para terminarlo, con muy pocas niñas pensionistas porque sus padres, aunque lo deseaban mucho, no se decidían a matricularlas por miedo a la inseguridad de un edificio lleno de andamios. A esto se unía el hecho de que seguían privadas de la Clausura y, por tanto, sintieron deseos de abandonar la obra por lo que se encomendaron a Dios.

El cadáver llegó a Almería el 3 de Diciembre a las cinco de la tarde entre sonidos de campanas. Salieron a recibirle fuera de la ciudad todas las autoridades eclesiásticas, civiles y militares; así como una multitud de almerienses. El día 5  se celebraron los funerales en la Catedral y, a continuación, fue trasladado a la Capilla de la Compañía de María:

El Capellán, D. Emilio Jiménez, estaba de roquete en la puerta y ésta cerrada hasta que se acercasen las primeras personas que acompañaban el entierro. Nosotras estábamos con capas y velos y una vela en la mano: las niñas de uniforme y algunas de ellas depositaron coronas sobre el féretro. Lo colocaron sobre una mesa en medio de la Capilla, a continuación le cantaron el oficio de sepultura y en seguida lo metieron en ella, pero sin ponerle la lápida. Traía dos cajas de zinc, la primera muy bien cerrada y con un cristal sobre la cara de manera que se le veía muy bien. La segunda era preciosa y con llave, la cual nos la entregó el Sr. Deán en el momento de colocarlo en el sepulcro como en testimonio de que teníamos la posesión de aquel rico tesoro; pero no se le puso la tapa hasta pasados tres días. En todos ellos estuvimos velando día y noche junto al sepulcro y parecía que contemplando aquel rostro pálido y frío se asomaba para decirnos: “valor y adelante, que Dios proveerá”. ( Apuntes para la historia…).

Durante el velatorio, como no estaban sujetas a Clausura, sabemos que la Capilla permaneció abierta y acudió un gran gentío junto a las Siervas de María y las Hermanitas de los Pobres. El día 8 de Diciembre fue colocada la lápida en el mismo día y hora que cuatro años antes se colocó la primera piedra del Conjunto Monumental Compañía de María de Almería.

En  una cláusula de su Testamento, el mismo Obispo Orberá daba instrucciones sobre el lugar donde quería ser enterrado: Delante de las rejas del Coro de las religiosas, de modo que el sacerdote lo pise cuando les dé la Comunión: Una lápida de mármol con una inscripción: “SERVO DEI, EPISCOPO ORBERÁ 1876-1886. SIBI NIHIL, OMNIBUS OMNIS ERAT”

La prensa  local, sobre todo el Diario de Almería, recogió con amplitud todas las noticias relacionadas con la muerte y funerales en honor a este gran Obispo. Así, en el Diario de Almería de 24 de Noviembre de 1886 se dice entre otras cosas:

Luto hay en nuestra alma. Pero no estamos solos en el duelo. Almería entera nos acompaña, Almería entera llora la muerte de su Obispo, Almería entera llora hoy amargamente sorprendida por la noticia de ese grandísimo infortunio…”

También en Valencia, su ciudad natal, causó impresión la muerte de tan ilustre prelado. De esta forma, el Periódico “El León Ibérico” le dedicó un extenso artículo: Además de los elogios a Orberá, glosa su vida y muestra sus condolencias a la familia y, en especial, a la hermana del Obispo, María Orberá, profesora de la Escuela Práctica de niñas de la Normal de maestras.

En su Testamento, el Obispo hacía herederas a las religiosas de la Compañía no sólo de su cadáver sino también del Convento-Colegio en cuya construcción había gastado ochenta mil duros. Las monjas tuvieron que hacer frente también a las deudas que había contraído para llevar a cabo la construcción:

Si al morir yo encuentran algunas deudas que todavía no he podido cubrir, espero que las Madres agradecidas a lo que les he ayudado en la construcción de su Convento-Colegio las pagarán gustosas” (Testamento de José María Orberá y Carrión, Obispo de Almería).

Ante esta desesperante situación, José María Navarro, Arcediano de la Catedral y Secretario del Obispo, les propuso aceptar un préstamo proveniente de amigos valencianos del fallecido Obispo. Así, estos señores concedieron tres mil duros sin intereses ni tiempo determinado para su devolución. Con este dinero se pagan las deudas testamentarias y, a continuación, despidieron a todos los trabajadores porque no podía pagar los gastos de la obra que se interrumpió durante algunos meses. Por otra parte, desde que las religiosas llegaron a Almería se dedicaron a adelantar las obras pertenecientes al Colegio y, por este motivo, el Convento permanecía inacabado. Así, tenían que vivir en la habitación que las niñas les dejaban lo que les obligaba a continuar privadas de la Clausura. Además, apenas si recibían algún donativo de la población porque:

es verdad que esta población no cuenta con grandes capitalistas y si alguno hay, propenden mejor por invertir sus rentas o productos en satisfacer los caprichos y exigencias que la moda les prescribe que en dedicarlos a obras pías o instituciones religiosas” (Apuntes para la historia…).

Ante esta precaria situación, las religiosas tuvieron que contraer nuevas deudas para poder concluir el Convento: dormitorios, cocina, refectorio, portería, torno y un locutorio con algunas piezas de carpintería. Las obras finalizaron el 15 de Agosto de 1887.


CONVENTO DE CLAUSURA

El 15 de Agosto, día de la Asunción, llegó el esperado momento para renovar el Voto de Clausura. Para las monjas la Clausura fue motivo de gran alegría porque se veían próximas a alejarse de la distracción que proporciona el trato mundano y cercanas a la unión íntima con Dios. Ante la noticia de que el Convento se cerraba al mundo exterior, muchas personas se indignaron porque no entendían esta decisión de las religiosas:

“Para templar de algún modo los ánimos nos vimos en la precisión de hacer una invitación general para este último día desde las nueve de la mañana hasta las siete de la tarde. Acudieron multitud de personas de todas clases y sexos y para procurar en algún tanto el orden, nos colocamos nosotras en grupos de tres por los diferentes pisos para acompañarles y enseñarles, pero al poco tiempo todas abandonamos el campo y nos retiramos por encontrarnos sin fuerzas para tanto ejercicio dejándoles dueños de la casa; cuando ya la habían visto no se cansaban de ponderar su magnificencia, capacidad de ventilación y acertada distribución del local y en fin, todo porque todo les encantaba, por último terminaban con esta exclamación:¡ qué lástima que no esté todo concluido incluso la Iglesia! (Apuntes para la historia…)

 

AUMENTA EL NÚMERO DE ALUMNAS. PRIMER PROYECTO EDUCATIVO

Desde que se inauguró la clase de externas gratuitas, el número de alumnas era cada vez mayor e igualmente sucedía con las pensionistas y medio-pensionistas. Sin embargo, a pesar de este crecimiento continuo, las religiosas no estaban del todo satisfechas como se puede apreciar a continuación:

“ Nos causaban lástima las familias y personas que venían a matricular las niñas en clase de internas y medio-pensionistas que sólo deseaban y pedían que sus hijas se instruyesen en toda clase de labores primorosas, otros preferían las ciencias, otros que sobresaliesen en la pintura o música, otros en hablar diferentes idiomas y, por fin, otros en todo pero  a muy pocos se les ocurría pedir o encargar que se les enseñase la Doctrina Cristiana para que con ella fuesen aprendiendo a moderar las pasiones y refrenar los caprichos que tan frecuentes son en las niñas y que desarrollándose más tarde las hacen sus víctimas para desgracia de sus familias y la sociedad” ( Apuntes para la historia…)

Este hecho afectaba a todas las clases sociales y no sólo a la gente de alta posición. Así, la gente del pueblo que acudía a las aulas gratuitas lo único que pedía es que a sus hijas se les preparase para la casa y para que pudiesen ganar un jornal. Por estos motivos, las religiosas se proponer actuar en las familias para atraerlas a la educación cristiana. Así, difunden en la prensa un “Prospecto o Reglamento” que viene a ser el primer Proyecto Educativo publicado por  la Compañía de María en Almería, donde se hace referencia a todas las asignaturas que se impartían en el Centro y los objetivos relacionados con que del Colegio:

“pudiesensalir señoritas educadas con los conocimientos útiles para presentarse en la alta sociedad si así lo reclamaba la posición de sus familias, sólidamente instruidas en las obligaciones que tiene todo cristiano y bien cimentadas en los deberes de la madre de familia si Dios las destina a tal estado”( Apuntes para la historia…).

Así pues, ya en 1887, vemos que el Modelo de Enseñanza de la Compañía de María no sólo se limita a la mera instrucción sino que hace hincapié en la educación uniendo lo científico con lo espiritual y lo informativo con lo formativo para diseñar un proyecto final de educación integral de la persona en todas sus dimensiones, es decir, un plan de actuación según las directrices del humanismo cristiano que se sigue manteniendo en la actualidad.

Por otra parte, en el mencionado Reglamento enviado a los periódicos locales se da gran importancia a lo que hoy llamaríamos educación para la salud, tanto psíquica como física:

“Todo esto era en esta época de suma importancia y necesidad según las prescripciones de la ciencia médica”.

En el Reglamento encontramos también un artículo dedicado a las clases externas gratuitas que viene a indicarnos que lejos de ser discriminadas con respecto a las niñas de pago, eran incluso tratadas con especial atención. Aquí observamos otra constante histórica de la Compañía: La atención a los más necesitados, la opción por los más pobres y chicas con más carencias y dificultades tanto académicas como afectivas o económicas. En este Primer Reglamento Educativo se dice al respecto:

"Aunque la necesidad de atender a la subsistencia y trato decoroso de las alumnas internas y medio-pensionista obligue a las Religiosas a admitir retribución de las clases acomodadas…fieles imitadoras de su divino Maestro y esposo Jesús, no pueden menos de mirar como El con especial predilección a las otras clases menos acomodadas, a las hijas del honrado pueblo, a los pobres cuya alma costó toda su sangre a nuestro Redentor Jesucristo…”

Observamos la honestidad, integridad moral y coherencia cristiana que se refleja en este primer Reglamento.

Muchas familias de la capital leyeron en la prensa este documento educativo y se animaron a enviar a sus hijas al Colegio. A partir de aquí, el aumento de matrículas fue espectacular hasta tal punto que tuvo repercusiones en otras Comunidades de la Compañía de María que felicitaron a sus hermanas de Almería. Llamaba la atención la gran acogida que tuvo el Colegio  en Almería ya que llevaba muy poco tiempo abierto. Otra razón fue el éxito académico, factor que ha acompañado a nuestra Institución durante toda la historia como comprobaremos más adelante:

Es cierto que contribuyó mucho el que algunas personas fuesen testigos de los adelantos tan rápidos que las niñas hacían pues, en los exámenes mensuales y trimestrales que se habían celebrado en las clases de internas y media-pensión a los cuales asistieron sus familias y amigos quedaron altamente satisfechos…” (Reglamento).

Las religiosas sintieron gran satisfacción tanto por los resultados en las calificaciones de las niñas como por sus avances en los aspectos puramente educativos y, sobre todo, cuando observaron la gran cantidad de actos de caridad que practicaban las niñas haciendo partícipes a sus familias. Se va formando una auténtica Comunidad Educativa con los tres pilares imprescindibles por los que siempre luchamos los educadores: alumnas,  padres y profesoras: “¡Parece que se habían transformado en apóstoles!”.

En cuanto al comportamiento de las chicas, los documentos consultados hacen referencia a la gran docilidad para seguir las enseñanzas y los consejos de sus profesoras. El buen comportamiento y la ausencia de conflictos son características muy destacadas desde siempre en nuestro Colegio y muy reconocidas también por la sociedad almeriense a lo largo de los años.


SE FIJA DOTE.  LAS PRIMERAS NOVICIAS

Por otra parte, tras la muerte del Obispo Orberá, en Noviembre de 1886, quedaron dos Coadjutoras (sin casa y sin dote) y diez Religiosas de Coro que tenían el importe de su dote en alhajas, vestimentas, objetos para el Colegio y otras cosas de primera necesidad. La Casa de Tudela se negó a entregar a la Madre Zoa las dotes de las religiosas fundadoras y, tras hablarlo con el nuevo Obispo Santos Zárate, se fijó como dote para las religiosas que profesaran la cantidad de 5.000 pesetas.

En la Almería de la Restauración, la oposición social a las profesiones religiosas era patente y, por esta razón, pasaron algunos años sin que la Comunidad aumentase. Precisamente las primeras jóvenes que ingresaron para formar parte de este Instituto religioso fueron antiguas alumnas que se enfrentaron y desafiaron a sus propias familias. Así, a comienzos de la década de los noventa, el Convento-Colegio contaba ya con cuarenta religiosas, número que iría en aumento al mismo tiempo que disminuía el rechazo de las familias. Tanto las novicias como las antiguas religiosas, eran instruidas en el principal deber de la Compañía de María: Atender y ocuparse en la instrucción de las niñas de todas las clases sociales. En la década de los 90 se establecieron las Escuelas Dominicales para ofrecer posibilidades de formación a las jóvenes trabajadoras que llegaban a las ciudades. De estas Escuelas eran responsables las antiguas alumnas, que impartían las instrucción de las diferentes materias como la alfabetización, corte y confección, formación religiosa, etc… Vemos cómo se hace patente el lema de nuestra fundadora de TENDER LA MANO  a los más necesitados.

La primera  postulante fue Encarnación Navarro. En 1889 ingresa María de Guinea, En 1890 Ana Moreno, Lucila Rodríguez y Antonia Oliver. En 1891 Felisa Maresca, Amalia Echagüe y Mª Dolores Echagüe.

Tenemos que aclarar que la etapa del noviciado comienza con un Postulantado de seis meses, tras el cual se tomaba el hábito como Novicia y dos años después se hacían los Votos Simples y tres años más tarde los Perpetuos o Solemnes.

 

ELECCIÓN DE UNA MADRE

      Los requisitos para que una religiosa fuera nombrada Madre pasaban por llevar diez años de vida consagrada. Recogemos aquí los primeros nombramientos realizados en Almería. El 28 de Enero de 1888, la Priora Zoa Moreno asistió al primer nombramiento de Madre: Nicolasa Moreno, elegida por unanimidad de votos con el visto bueno del Sr. Obispo (Este nombramiento se recoge en el Acta del Libro de Elección Canónica en Madres de 5 de Febrero de 1888). A continuación nos referimos a los nombramientos de los primeros años:

  • Catalina Aldaz (Acta de 21 de Diciembre de 1889)
  • Amalia Echagüe (Acta de 4 de Marzo de 1892)
  • Aureliana Prieto (Acta de 9 de Agosto de 1894)
  • María de Guinea y Ana Moreno (24 de Enero de 1898).
  • Lucila Rodríguez (Agosto de 1898)
  • Antonia Oliver (Diciembre de 1898)
  • Felisa Maresca (Enero de 1899)

Hemos encontrado actas del nombramiento de religiosas conocidas por nosotros, como son:

  • Clara Uribe (3 de Octubre de 1941)
  • Ana Galera (2 de Mayo de 1954)
  • Carmen Verdejo (11 de Agosto de 1954)

El último nombramiento que contiene el Libro de Actas es el de Carmen García Rocafull, de 25 de Octubre de 1956. A partir de aquí finaliza el período autónomo y comienza el centralizado: Almería quedará integrada en la Provincia de Andalucía.


DIRECCIÓN ESPIRITUAL DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

El Instituto fundado por San Ignacio de Loyola había servido de modelo a la Compañía de María y ambas instituciones religiosas tenían las mismas Constituciones. Sin embargo, los Jesuitas, que se hacían presentes en muchas ciudades de España,  no tenían Casa en Almería y las religiosas de la Compañía de Almería se veían obligadas a pedir al Superior de los Jesuitas de Málaga  que les enviase a un miembro del Instituto al Convento para la renovación de los votos que se hacían dos veces al año ante la dirección espiritual de la Compañía de Jesús.

 

TRASLADO DE LA CAPILLA PROVISIONAL

Como hemos indicado, la primera Capilla pública y provisional se inauguró el mismo día 1 de Mayo de 1886: en ella cabían apenas  cincuenta personas en la parte exterior y, en la que dividía la reja, para religiosas y niñas se podían colocar treinta. Al principio no había problemas, pero con el paso del tiempo aumentaba el número de niñas y participaban cada vez más las familias y amigas que asistían con frecuencia a la Capilla tanto para oir Misa como para otras funciones religiosas. El problema del espacio era acuciante, pero como no había dinero para terminar la Iglesia se habilitó un gran salón que utilizaban las niñas externas. Las dimensiones eran suficientemente amplias y regulares e incluso estéticamente no estaba mal. Así, se transformaría en Capilla abriendo una puerta exterior para que pudiese entrar la gente y, entre otras modificaciones menores, se colocaron las rejas que separaban el Coro para las religiosas y niñas. Se inauguró el 16 de Agosto de 1891, siendo el ministro celebrante el Padre Manuel de Jesús Martínez (Compañía de Jesús) que el día anterior había terminado de dar a las monjas los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. En el altar colocaron una preciosa estatua del Sagrado Corazón de Jesús, de tamaño natural, actitud agradable y mirada dulce. Procedía de un taller de Alemania y fue un regalo de una de las novicias. La imagen inspiró tal devoción que el Obispo, Santos Zárate Martínez, pensó en fundar un Centro del Apostolado de la Oración y así se hizo.


INUNDACIÓN DEL 11 DE SEPTIEMBRE DE 1891

Para terminar con estos primeros 10 años de historia de nuestro Colegio, destacaremos el difícil momento vivido el 11 de Septiembre de 1891 cuando se produjo una catástrofe debida al desbordamiento de las ramblas de Alfareros, Belén y Amatisteros. La rambla bajaba por la esquina misma del Convento de la Compañía de María, lo cual supuso la inundación de todo el edificio, quedando las zonas bajas completamente sumergidas. Los daños causados en Almería fueron importantes e incluso hubo víctimas que motivaron la visita, el 26 de Septiembre, del Ministro de la Gobernación, Francisco Silvela. Era la época de la Regencia de María Cristina, la cual encabezó una suscripción nacional de ayuda a Almería. Así fue como se iniciaron las obras de desviación y encauzamiento de unas ramblas que un siglo después se han convertido en hermosos paseos.

Este trágico suceso ocurrido en la ciudad fue rememoradoen La Voz de Almería del pasado 11 de Septiembre de 2005 por el historiador Antonio Sevillano, en los siguientes términos:

“Fue a partir de las 8 de la mañana del día 11 cuando, acompañada de truenos y un espectacular aparato eléctrico, las preñadas nubes descargaron con violencia, durante tres horas, ¡185,3 litros de agua! (la pluviometría total en la capital ronda los 250 litros anuales ). Muerte y desolación. La tragedia se instaló entre escombros y fango, enseres caseros y animales domésticos que las turbulentas aguas arrastraban hacia el mar. Calles y ramblas como La Chanca, La Reina, Alfareros, Gran Capitán o Antonio Vico confluyeron en la Puerta de Purchena para continuar por el Paseo del Príncipe y Obispo Orberá su esquela de luto y horror. Aunque fue la seca Rambla de Belén - la que con el nombre de Avenida de Federico García Lorca luce actualmente todo su esplendor - , recogiendo las de sus homónimas, Amatisteros, Iniesta y cabecera de la propia Belén, quién sembró un plus de terror añadido.

Sin embargo, tanto las autoridades como el pueblo llano estuvieron a la altura de las circunstancias y supieron paliar, con relativa rapidez, la magnitud de la tragedia.

La riada se cobró, según consta en el Registro Civil, diecinueve víctimas; amén de otras que más adelante fallecieron en el Hospital por politraumatismos, o el de algunos cadáveres devueltos por las aguas hasta las playas de la capital y Adra.

Pero ¿qué le ocurrió al Colegio? Pues que quedó gravemente dañado y el convento sumergido bajo una densa capa de limo. Al inundarse toda la planta baja, tanto las niñas como las religiosas estuvieron a punto de morir ahogadas. El agua entró en avalancha y se tuvieron que construir gruesos muros de contención que con el paso de tiempo serían aprovechados para la zona de preescolar.

La curvatura de la reja se conserva actualmente como testimonio de esta trágica inundación

 

El 26 de Septiembre la Madre Zoa Moreno, Priora del Convento, en una carta personal dirigida a la Priora de la Enseñanza en Tudela, relata cómo se vivió el histórico suceso. Por su indudable interés histórico, nos ha parecido oportuno transcribir gran parte de su contenido:

“El día 11 de inolvidable recuerdo, después de una terrible tronada y lluvia, como nunca habíamos visto y estando unas ocupadas en mudar a las pobrecitas externas que habían llegado todas mojadas, y otras recogiendo agua de las habitaciones, se me ocurrió bajar a los sótanos a ver lo que pasaba y me salen las hermanas diciendo que en la cocina se entraba el agua, al ver esto y temiendo algo serio (aunque nunca lo que sucedió) fui de un lado a otro diciendo que se subieran al Colegio por si entraba agua, cuando al asomarme a una azotea oigo un ruido espantoso y veo la rambla rompiendo todas las tapias de la huerta y derribando el lavadero y otra casita que había en la huerta, viene a estrellarse con una fuerza espantosa en la fachada de la casa, rompe a la vez los once balcones de los sótanos y deshace en un instante cuantas habitaciones teníamos en ellos: cocina, comedores de niñas, refectorios de religiosas, despensas con todas sus provisiones, dos clases de las niñas internas carpintería, cuartos de baño, y haciéndolo todo pedazos, llena por completo los dos patios interiores… El agua revienta todos los techos y convierte en ruinas todo el piso principal, o sea la Capilla, porterías, torno, locutorios, clases de externas, de permanentes y media pensión, casa profesa, roperías, archivo y otras muchas dependencias : a todo esto mi mayor pena era que no habíamos tenido tiempo de reunirnos todas y recorriéndolo todo me encuentro que la madre subpriora con una hermana, al querer del piso principal, le faltan los suelos y, como pudieron, se asomaron a un balcón que gracias a Dios, y por la escasez de esta Comunidad, se hallaba como otros muchos sin cristales, se agarran como pueden y empiezan a pedir auxilio o que al menos me asomara yo a verlas por última vez. Dios que no abandona y da fuerza a medida de la necesidad, me dio tal serenidad que en vez de ir a darles ese consuelo, voy con unas cuentas en busca de una maroma que recordé haber en una azotea, y, llamando a dos hombres que providencialmente se hallaban en casa, vamos y, por otro balcón alto se bajó uno de ellos exponiendo la vida, pues el agua les llegaba al cuello y, atando primero a una y después a otra, y tirando nosotras como pudimos, logramos tenerlas en nuestros brazos:…Al mismo tiempo otras tres que atravesaban por el mismo piso para ir al Colegio a ver si las niñas estaban aseguradas, en medio del camino les falta también el piso o mejor se les levanta a pedazos y luchando con ellos, con las puertas y ventanas y con el agua logran por un milagro muy grande, llegar a una escalera y poder subir al Colegio con el agua hasta la garganta y tragando muchísima…

Por fin logramos encontrarnos todas en lo más alto de la Casa, no cesábamos de dar muchas gracias al Señor preparándonos muy tranquilas para morir de un momento a otro, todas a la vez, pues creíamos no pudieran los muros resistir tanta cantidad de agua. Cuando empezó a bajar se nos llenó la Casa de las familias de las niñas que venían pidiendo a voces que se las diéramos y que nosotras también saliéramos porque corríamos mucho peligro y el Señor Obispo quería que fuéramos al Seminario que estaba desocupado, pero nosotras no queríamos de ninguna manera abandonar nuestra querida Clausura a costa de tantos sacrificios conseguida y pudimos conseguir que nos dejaran confiadas en que Jesús, que es Todopoderoso, no permitiría lo que todos pensaban y, así fue que nos ha preservado por otro nuevo milagro que todos están atónitos de que hallan podido resistir los muros principales, pues es inmenso el peso de agua que aquí ha entrado: nosotras estamos en la parte más fuerte que es el Colegio y pensamos esperar hasta ver si podemos allegar recursos para reforzar los muros, rehacer todos los pisos interiores que han quedado completamente deshechos y hacer un muro de defensa que nos preserve de otra avenida: sólo lo perdido pasa de 30.000 duros, según los cálculos que han echado, pero creo que contando el mobiliario se han quedado algo escasos.

Estamos muy tranquilas esperando lo que Dios dispone de nosotras; nos están manteniendo de limosna y hasta ropa nos han tenido que dar por haber cogido todas las roperías y dejado inservibles las cosas: esperamos que en cuanto puedan, nuestras Casas nos favorecerán como lo han hecho ya algunas… A pesar de los malos ratos de las que tanto se mojaron, Dios nuestro Señor que también convirtió en tarquín las cosas de botica que estaban en los sótanos, ha querido que no necesitemos nada de eso estando todas buenas.

Espero que esa Comunidad nos tendrá muy presentes en sus oraciones agradeciéndoselo su muy affma hermana"

Zoa Moreno Priora  

 

Quedó destruida la parte habitable del Convento y, ante esta situación, las religiosas dudaron nuevamente entre volver a Tudela o quedarse. En esta situación, el Obispo les dijo que cometían una falta grave si se marchaban y que lo que debían hacer era usar parte de las dotes para la restauración del edificio con el objetivo de seguir habitándolo. Esta tragedia tuvo como consecuencia que las fundadoras reclamaran con más fuerza sus dotes a Tudela para remediar sus necesidades y, finalmente, en 1895 la Casa de Tudela se comprometió a darles 20.000 pesetas. Había que reponer siete dotes de las fundadoras que eran diez porque la Priora se consideraba que no necesitaba dote, la Madre Josefa López se volvió a Tudela y la dote de la Madre Amalia Echagüe se había recibido ya en 1891 con motivo de las inundaciones. Las siete fundadoras eran: Prudencia Castillo, Nicolasa Merino, Francisca Bentrosa, Catalina Aldaz, Candelaria Ortigosa, Elena Iturrate y Aureliana Prieto.

A partir de 1899 la carestía de alimentos obligó a subir la dote a 10.000 pesetas para las que entraran y 5.000 a las ya existentes. Precisamente en 1899 se construyó el pabellón destinado a externado con entrada por la C/ San Leonardo. “En recuerdo de la hermana Leonarda dimos este nombre a la calle, ya que se abría en terrenos adquiridos por la Comunidad. El piso alto para las externas y mediopensionistas; el bajo con las hermosas clases gratuitas alrededor de un amplio y alegre patio” (Casa de Almería).

 

BEATIFICACIÓN DE JUANA DE LESTONNAC

“El 23 de Septiembre de 1900 tuvimos el gozo inmenso de ver elevada al honor de los altares a nuestra Madre Fundadora, declarada Beata por el Papa León XIII”.

Del 17 al 19 de Mayo de 1901 se celebró un solemne Triduo en honor a Santa Juana que fue oficiado por el Obispo Santos Zárate.


LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX: 1901-1956

La  Iglesia se inauguró el 18 de Diciembre de 1901, realizada en estilo gótico-bizantino y allí fue enterrada la Madre Zoa (1905). La primera Misa la ofició el Jesuita Julián Curiel, célebre misionero.

La autora de este libro publicó, en el periódico local La Voz de Almería, un artículo el día 6 de Marzo de 2001 donde hace un análisis del Conjunto Monumental del Colegio-Monasterio  Compañía de María de Almería, deteniéndose en la Iglesia y llamando a la urgente necesidad de restauración de la fachada:

“Sabemos que el paso del tiempo deja su huella y es hermoso para los almerienses y visitantes poder admirar esta joya arquitectónica, cuyo proyecto fue aprobado por el Ayuntamiento en 1882, y seguidamente el arquitecto Enrique López Rull se encargó de los planos y de la dirección de las obras hasta su inauguración en 1885, aunque no estaba totalmente terminada.     

Desde el otro lado de esta calle Obispo Orberá, a través de los volúmenes podemos detectar los distintos edificios que forman este vasto conjunto de planta rectangular: la Iglesia en el centro y simétricamente, a un lado y a otro, el Colegio y el Convento ( organización típica de todos los centros de enseñanza de la Orden de la Compañía de María ), con una disposición muy frecuente en la Arquitectura doméstica desde el Renacimiento: planta baja, principal encima y ático calado a modo de galería alta.

El sólido material empleado es la piedra tallada en forma de sillares siendo en ángulo los de las esquinas. Actualmente esta piedra está tristemente ensombrecida. Todo el conjunto respira un aire medieval que nos traslada a otras épocas históricas y todo en él es armónico: la distribución de macizos y vanos, la división en tres plantas con cornisas con dentellones clásicos, frontón ( o piñón de poca altura ), etc... Lo románico y lo gótico conviven: arcos apuntados y baquetones se alternan con arcos de medio punto sobre gruesas columnas de capitel cúbico, decoración en zig-zag, friso de arquillos ciegos de procedencia lombarda...

Colocada jerárquicamente, la fachada de la Iglesia resalta sobre el resto del edificio, formada por el esquema tradicional de tres calles, la central con portada abajo, gran vano en el centro y remate con un piñón muy poco agudo. Esta Iglesia es de planta basilical con tres naves ( también realizada en estilo ecléctico), las laterales cubiertas con bóvedas de arista y separadas de la central por una fila de columnas pareadas levantadas sobre altos plintos, esbeltos fustes y capitel cúbico que sustentan arcos formeros ligeramente apuntados. Es de destacar el uso del hierro para realizar las columnas que queda disimulado por una capa de pintura. La nave central es de mayor altura y se cubre con bóvedas de cañón y lunetos alternativamente, mientras que la cabecera está realzada por un cimborrio octogonal sobre trompas.

Aparte de la Arquitectura, este interior ecléctico calificado como el más monumental de Almería tiene de valioso el hecho de mostrarnos un buen número de esculturas del gran maestro Perceval: el retablo de la Iglesia, las imágenes de la Purísima, Santa Juana de Lestonnac, San José y la Santísima Trinidad.

Este patrimonio histórico artístico de Almería necesita una actuación urgente de restauración exterior ya que, caso contrario, se corre el riesgo de que sólo se pueda apreciar a través de las páginas de los libros de Arte. Los almerienses   tendremos ante nuestros ojos una fachada envuelta en una neblina negra tras soportar día tras día, año tras año, los humos de la civilización, sobre todo los gases contaminantes de los autobuses que, al incrustarse en sus sillares, casi han acabado ya con esta magnífica obra.

¿Cómo se puede permitir una situación semejante, sobre todo si tenemos en cuenta que Almería no se caracteriza precisamente por poseer muchos edificios de esta categoría?

Situaciones como ésta no se pueden permitir. ¡ Hay que actuar ya!”.  

El 19 de Marzo de 1930 se colocaría un altar en el retablo lateral dedicado a San José, labrado en estilo gótico. Coincidió su inauguración con la onomástica de la Priora y las niñas confeccionaron ramilletes con flores de almendro y realizaron manteles bordados para el altar. Hemos pedido a la Madre Feliciana Rodríguez, experta en Patrimonio Artístico, que nos describa el hermoso retablo mayor que preside nuestra Iglesia y que está fechado a finales de los años cuarenta:

El retablo mayor de la Iglesia se hace entre 1.948 y 1.950 por un importe de 46.785 pesetas. Estilo ecléctico mezcla de elementos renacentistas y barrocos.

Está dividido en tres calles, separadas por columnas y pilastras que a su vez son elementos sustentantes y decorativos, destacándose los roleos florales y geométricos.

La calle central más ancha que las laterales, está dedicada a la Inmaculada Concepción coronada por la Santísima Trinidad. A los pies de la Virgen se sitúan dos ángeles en escorzo que sostienen el globo terráqueo. Tres arcos de medio punto centran la imagen de María. En el primer arco, destacan las dovelas adornadas con motivos florales, el segundo, decorado con pequeñas hojas de acanto, el tercero con cabezas de ángeles. Sobre ellos se sitúa el escudo de la Orden enmarcado en dos roleos dorados. El final de la calle central decora las cuatro pilastras con los motivos citados anteriormente. Esta calle en la parte superior tiene las letras A.M.G.D.: “A Mayor Gloria de Dios”, lema jesuítico que hereda la Compañía de María. Todo el conjunto se remata con una cruz.

En la parte inferior sobre un gran cubo adornado con hojas de acanto se sitúa el sagrario de bronce, cuya puerta lleva en el centro un óvalo con el relieve de Jesús Maestro, rodeado de ángeles.

Encima el Expositorio con pequeños entablamentos y columnillas, rematado con la bola del mundo.

El retablo es un mensaje cristiano para las generaciones presentes y futuras.

La Inmaculada, obra de Jesús de Perceval, se sitúa en el centro del retablo. El escultor da gran importancia a la luz y a la iluminación. La luz suscita el misterio. La escultura de la Virgen flota en el espacio con cierta teatralidad barroca. María es el sueño cumplido de Dios, de una humanidad nueva. Es el canto a la libertad de los “hijos de Dios”.

El fondo de la composición es un rompimiento de la Gloria donde los ángeles juegan a sus alrededores.

La escultura con túnica blanca y esgrafiados en dorado, se envuelve con un manto azul cuajado de estrellas doradas; el conjunto pregona el sentido espléndido del color y movimiento. María nos abre el camino a la reflexión y a la oración.

Las calles laterales, enmarcadas en columnas de orden compuesto, están ocupadas por San José y Santa Juana de Lestonnac (Fundadora de la Compañía de María).

San José, escultura de Jesús Perceval, de bulto redondo de cuerpo entero, hecha de madera; la túnica policromada en distintos colores ocres y marrones con adornos florales en dorado. El manto envuelve toda la composición y se dobla angulosamente sobre la túnica. La vara, propia de la iconografía del santo, corta la composición en diagonal.

San José, con la cabeza inclinada ligeramente hacia delante, fija sus ojos en el Niño que lleva entre sus brazos. Jesús, vestido con túnica dorada, esgrafiada en el mismo color, va descalzo. Apoya sus manos en los brazos de San José, donde se encuentra seguro y nos dice: Os doy mi paz y la Vida. “En El estaba la vida y la vida era la luz de los hombres” (Jn 1, 4).

Santa Juana de Lestonnac de Jesús Perceval nos señala con su mano derecha, el libro de las Constituciones que suponen entrega a Cristo incondicional, sin límites, camino de educación que se expande por el mundo y va más allá de las normas integrando el ser y el saber.

La escultura de Santa Juana, tallada en madera, con hábito negro y toca blanca, modelo hasta el Concilio Vaticano II. La capa negra con ancha greca con policromía floral en dorado esgrafiado en la parte baja del hábito y del velo que toca la cabeza. El movimiento del manto contrasta con la cara que ofrece serenidad y a través del color y de la forma, nos abre a la realidad de Dios.

El retablo “Compañía de María” debe su movimiento a pequeños entablamentos que se rompen sistemáticamente.

Resumiendo: En el Retablo el Arte se hace Palabra a través de la materia inerte, no es palabra verbal sino visual y palpable”.

Por otra parte, el día 6 de Junio de 1902 se procede a lainscripción de la Orden de la Compañía de María en el Gobierno Civil de Almería con la letra B de la Real Orden Circular del Ministerio de Gobernación del 9 de Abril. En la inscripción se anota que este Instituto Religioso fue aprobado por la Santa Sede el día 7 de Abril de 1607.

Se va ampliando el Convento-Colegio porque el 27 de Octubre de 1909, las religiosas Elena Iturriate y Guinea y Catalina Aldaz Aranegui compran al Estado (Comisaría Regia de Consuegra) una finca rústica, situada en la Rambla de Calderón, por la cantidad de 4361 pesetas y 50 céntimos. La parcela ocupa una extensión de 2180 metros y 75 decímetros cuadrados. Este terreno figuraba con el nº 295 del Inventario del Estado y fue adjudicado por la Dirección General de Contribuciones, Impuestos y Rentas. En la Escritura consultada encontramos también los límites: Norte (con los terrenos de la Compañía de María), Sur (con la huerta del D. Ignacio Gómez de Salazar), Oeste (con la Rambla de Calderón, actual Obispo Orberá) y al Este con la antigua del Obispo, hoy prolongación de la parcela misma.

En cuanto al número de religiosas, tenemos noticias de que en el año 1912 había   46, de ellas 25 con dote, 1 con pensión y otra con usufructo. En 1915 las religiosas con dote eran 26 y cuatro con otras situaciones: pensión, usufructo y título académico (La Madre Consuelo Fernández aportó como dote su título de Maestra Nacional). En 1916 las Madres Mª Angeles y Mª Carmen Prieto dieron una casa, situada en la calle Marín, que respondía a su dote y que fue vendida en 1921 por 12.000 pesetas. La Madre Josefa Rus aportó como dote una vivienda con piso alto situada en la Rambla nº23.  En esta época, asistimos al primer intento de Unión de todas las Casas de la Compañía: Así, el 12 de Marzo de 1921 nace el Generalato con la promulgación del Decreto de Unión. En España, la mayoría de Comunidades se declararon partidarias de esta reforma porque la consideraban imprescindible para afrontar mejor los nuevos tiempos. Otras superioras permanecieron muy firmes en su opción por la autonomía y al margen de toda influencia, incluso de su Casa-Madre de Tudela y de las Comunidades hermanas de Zaragoza y Logroño, promotoras del Generalato. Formaban un fuerte grupo que Pilar Foz denomina “Vasco-Castellano-Almeriense”, opuesto a todo cambio que implicara modificaciones en las Reglas, pero caracterizado por una decidida voluntad de cambio en las obras educativas.

Por otra parte, a la vez que aumentaba el número religiosas, El Colegio también crecía como podemos observar en el siguiente informe: Comienza el nuevo curso el día 15 de Septiembre con 32 alumnas internas, 150 entre medio-pensionistas y permanentes y 200 externas. Las clases gratuitas eran frecuentadas por alumnas procedentes de clases obreras acomodadas, comerciantes y empleados y se organizaban tres niveles, el último de los cuales acogía a niñas desde los 14 años hasta los 20 e incluso más. Pilar Foz, se refiere al curso 1922-1923, en los siguientes términos:

“En 1922 contaban con una alumnado numeroso en las diferentes secciones de la obra escolar: clases gratuitas, que nunca bajan de 300, divididas en tres grados; externado, que pagan una pequeña cuota mensual, internado y mediapensión”

Las alumnas habían formado, años atrás, una Asociación de la Santa Infancia y el día de San Estanislao de Koska (13 de Noviembre) se celebra en todas las clases con una fiesta misionera porque era el patrón del noviciado de la Compañía de María: se celebra con poesías, cantos… La Asociación aprovecha el momento para hacer una colecta con el objetivo de bautizar a niños chinos:

Algunas parvulitas de las más pobres, traían todas las semanas a la hucha de la clase el dinero que les daban en sus casas los domingos para golosinas”. (Carta Anual 1923-1924).

Esta labor misionera por la infancia se observa en los años siguientes. El 21 de Noviembre, fiesta de la Presentación en el Templo (Día de la Niña María) estrenaron una bandera que tenía en el centro, pintada al óleo, la imagen de la Inmaculada de Murillo con la inscripción “Estella Matutina” y en el fondo estrellas de distintos tamaños. Las estrellas y la inscripción fueron bordadas en oro por las alumnas; en el reverso de la bandera estaba pintado el escudo del Colegio. Por otra parte, el día de la Inmaculada es especial también para la Compañía ya que el 8 de Diciembre se colocó la primera piedra del edificio y también se trasladaron los restos del Obispo Orberá de su sepultura provisional a la Iglesia del Colegio. En 1924 se recibieron circulares solicitando ayuda de personal para Méjico y el 12 de Agosto, dos religiosas de la Comunidad de Almería (Piedad Marín y María Vidal, ambas con votos solemnes) marcharon a Cádiz para reunirse con tres compañeras de Santa Fe y el día 15 zarparon hacia la Casa de Culiacán en México:

Dadas las circunstancias actuales de la Casa ha sido grande el sacrificio de la Comunidad al privarse de dos sujetos tan aptos para la enseñanza, pero estamos muy contentas de haber demostrado de un modo práctico, el amor que profesamos a nuestra Santa Orden y el deseo de ayudarnos mutuamente en todo”.(Carta Anual 1923-24).

La persecución religiosa desencadenada en México por el Presidente Calles, las obligó a regresar en 1927.

Durante este año 1924 se produjo una alta mortalidad, sobre todo infantil, en nuestra ciudad y varias alumnas del Colegio se vieron afectadas:

"En Mayo murió una alumna externa de 12 años, pidió ella misma el Santo Viático; lo esperaba con la medalla de hija de María puesta sobre su pecho; al oir el sonido de la campanilla entonó una copla que había aprendido en la clase y que suelen cantar las niñas antes de salir: Salve azucena divina gloria del alma inmortal, condúcenos Madre amable a tu vergel celestial. Otra jovencita de 21 años ha muerto ejemplarmente después de tres años de penosa enfermedad…”(Carta Anual 1923-24).

PRÁCTICAS DE MAGISTERIO

En 1925 se inició la larga colaboración entre la Escuela de Magisterio y la Compañía de María que continúa en el momento presente ya que cada vez son más los alumnos y alumnas que solicitan a la Universidad realizar las prácticas en nuestro Colegio. A continuación reproducimos la Real Orden enviada por la Dirección General de Primera Enseñanza dependiente del Ministerio de Educación y Ciencia al Centro autorizando, por primera vez en la historia, que alumnas de la Escuela Normal de Maestras  realicen  aquí sus prácticas:

Vista la instancia elevada a este Ministerio por la Madre María Josefa Rus, Priora de la Comunidad de Religiosas de la Compañía de María, establecidas en la Ciudad de Almería, solicitando que se autorice a las alumnas de dicho Centro, que siguen la carrera del Magisterio para realizar en el mismo los dos cursos de prácticas de enseñanza;

Teniendo en cuenta el favorable informe emitido por el Director de la Escuela Normal de Maestras de dicha población en el que manifiesta que hay “al frente de las enseñanzas personal con título suficiente y competencia pedagógica”.

S.M. el Rey (q.D.g.) se ha servido conceder la autorización solicitada. Lo que traslado a V. para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde a V. muchos años. Madrid 15 de Junio de 1925”.

Una de las obras más destacadas de la Santa Infancia estaba relacionada con el sacrificio de las niñas que renunciaban a sus caprichos y necesidades en beneficio de los demás. En el curso 1927-1928 citamos como ejemplo el hecho de que una niña entregó un día 5 perrillas, que se había ahorrado del desayuno, para bautizar a un niño chino. El día de la Priora reunieron dinero para bautizar a 10 niños. Durante este curso se llegaron a bautizar 54. Las colectas ascendieron a más de 50 pesetas mensuales. En el mes de Mayo, las monjas les hacían trajes a las niñas pobres para la Fiesta y las internas las lavaban. En este año escolar (1927-1928) las clases estaban repletas de niñas y el prestigio del Colegio crecía día a día.

El curso 1928-29 es inaugurado por el Cardenal Arzobispo de Granada. Otra importante visita fue la del Padre Guimerá, Procurador general de las Misiones de Carolinas a las que contribuyeron las familias de nuestro Colegio. Por otra parte las Hijas de María de nuestro Centro enviaron diversos ornamentos para la Iglesia, como manteles de altar, corporales, purificadores, paños de hombros pintados, etc… El 20 de Julio celebró las Bodas de Oro la Madre Catalina Aldaz, una de las fundadoras del Colegio de Almería y que, en ese momento, era la Subpriora. También en ese día se produjo el fallecimiento de otra de las Madres fundadoras: Aurelina Prieto, a consecuencia de una caída. Este hecho obligó a suspender los festejos de las Bodas de Oro. La Madre Candelaria Ortigosa, también de las fundadoras, celebraría sus Bodas el 22 de Agosto de 1929, acto acompañado por el ingreso de una postulante de Coro que tomó el hábito. Termina Agosto con la muerte de la insigne y muy querida coadjutora: Teodora Lasala.

Cuando en 1931 se proclamó la II República, las religiosas tuvieron que abandonar el Convento el día 12 de Mayo a las diez de la noche. Salieron por la puerta de San Leonardo amenazadas por unas cinco mil personas que amenazaban con incendiar la fachada principal si no desalojaban el edificio. Las clases fueron interrumpidas y las religiosas tuvieron que alojarse en la casa de la portera y en familias amigas. En la relación enviada a Burdeos en 1934: “comunican que sus trabajos con las niñas no se interrumpieron sino brevísimamente; hemos celebrado con regularidad los actos públicos, exposición de labores, pintura, trabajos caligráficos, literarios, etc…( a excepción de 1931) todos los años, y el número de niñas no ha disminuido y vienen con más gusto si cabe y constancia que nunca”. (Pilar Foz). El monumento no llegó a sufrir daños y a las pocas semanas, las religiosas pudieron regresar para sobrevivir en medio de aquel ambiente hostil entre españoles. Por otra parte, como el Gobierno Civil se encontraba frente al Colegio allí desembocaban todas las huelgas y manifestaciones. “Noche hubo en que la Rvda Madre Priora mandó levantarse a las dos de la mañana a la Comunidad y a las internas que quedaban; a los pocos días hubo que cerrar el internado(Casa de Almería). Las niñas siguieron viniendo hasta el 15 de Julio de 1936, por disposición del  Obispo Diego Ventaja, que un mes más tarde perdería la vida por su condición de religioso.

En los Archivos de la Orden, se conserva la instancia dirigida al Ministro de Justicia por la Comunidad de Religiosas de Nuestra Señora o Enseñanza donde la Priora, Josefa Rus Segura, para cumplir la Ley de Congregaciones Religiosas, inscribe a la Comunidad en el Registro Especial del Ministerio. Junto al escrito, presenta los Estatutos y Fines del Instituto, así como el carácter de Comunidad autónoma con 40 miembros (38 españolas y 2 extranjeras) y la relación de las primeras profesoras novicias, postulantes…También se declaran los bienes muebles e inmuebles con su valor y las aportaciones a la Comunidad, es decir, la Dote: cuyo dominio conserva cada religiosa y de ella contribuyen a la Comunidad. Los documentos fueron presentados en Almería el 21 de Agosto de 1933. La inscripción (con el número 223) fue comunicada a la Orden el día 15 de Marzo de 1934.  Sorprende comprobar que, en este ambiente conflictivo, hubiera un gran interés por estudiar: así acuden o continúan en el Colegio muchas niñas que pretender seguir estudios superiores y, para ello, se matriculan en los cursos de Bachillerato que contemplaban tres planes distintos.

El Gobierno de la República convocó elecciones generales para el 16 de Febrero de 1936: las religiosas se resistían a salir de la clausura para votar, a pesar de que habían sido autorizadas por el nuncio de su santidad: “las señoras de Acción Católica se empeñaban en que saliésemos a votar, pues las circunstancias extraordinarias pedían un esfuerzo supremo para salvar la Religión y la Patria”. El Sr. Obispo telegrafió a Roma consultando el caso y Roma contestó que salieran a votar en traje seglar. Así, el domingo 16, después de la Misa y acompañadas por antiguas alumnas y actuales fueron saliendo en pequeños grupos al Colegio Electoral que estaba instalado en la misma calle. Con el triunfo del Frente Popular se inició una etapa de desorden público, huelgas y manifestaciones que venían a desembocar en el Gobierno Civil, cuyo edificio estaba situado frente al Convento:

Algunas internas a quienes habían retirado sus familias por temor cuando las elecciones, volvieron en los primeros días de Marzo para tomar parte en la fiesta que preparaban para obsequiar a nuestra Rvda Madre Priora en el día de su santo, el glorioso patriarca San José. La situación empeoraba, los temores crecían y algunas alumnas internas que eran de los pueblos fueron retiradas definitivamente.”(Carta Anual 1936-1940)

A principios de Abril, la situación social y política era cada vez más tensa y los enfrentamientos se sucedían por lo que las religiosas tomaron la decisión de que se llevaran a las niñas debido a la inseguridad en que se vivía:

Corrían los primeros días de Abril; la Comunidad dormía tranquilamente, cuando a las dos de la madrugada, las que tenían los aposentos en el lado que da al Gobierno, sintieron un alboroto tal, con “mueras” a la Religión etc, que la Rvda Madre Priora hizo despertar a las religiosas y que estuvieran vestidas, por lo que pudiera ocurrir; también se levantaron las internas que quedaban para ponerlas a salvo. Por fortuna, no pasó del susto; se trataba de un mitin y no tuvo consecuencias”.(Carta Anual 1936-1940)

El 17 de Mayo de 1936 se cumplían las Bodas de Oro de la apertura del Colegio en Almería y, debido a las circunstancias, los actos se limitaron a una fiesta religiosa: Por la mañana cantaron las niñas una misa a dos voces en la que comulgaron todas las alumnas y un gran número de antiguas que repartieron recordatorios conmemorativos de la efemérides; por la tarde se hicieron celebraciones en honor a la Virgen María.

El programa de estos primeros 50 años de existencia del Colegio fue, pues, muy limitado y es triste que la educación tenga que estar sujeta a los vaivenes políticos. Cuando finalizó este curso 1935-1936, la tradicional ceremonia de Bandas a las premiadas tuvo lugar como de costumbre porque el Sr. Obispo no quiso que se omitiera el acto público ni la distribución de premios, así como las palabras de agradecimiento a la labor de los religiosos en la educación de la niñez:

“y lo mal que el mundo paga a esos religiosos los grandes sacrificios que impone la vida de enseñanza” (Carta Anual 1936-1940).

En esta época, muchos curas y monjas habían sido desterrados y expulsados de sus Casas y Colegios e incluso encarcelados o fusilados. La violencia y el enfrentamiento ideológico caracterizaban a la España de los años treinta y se estaban cometiendo toda clase de desmanes por unos y por otros. Se hablaba de las dos Españas, de fascismo y comunismo, de católicos y ateos, de rojos y azules, de patronos capitalistas que explotan y obreros oprimidos…Cada vez se hacía más difícil la convivencia y el diálogo había sido sustituido por el lenguaje de las armas. La democracia y el respeto mutuo desaparecieron.

En el mes de Julio se dieron medias vacaciones pues les aconsejaron que no se cerrase del todo el Colegio y, así, siguieron acudiendo bastantes niñas en horario de mañana entre las 9,00 y las 12,00.

Las religiosas se enteraron del comienzo de la Guerra Civil por el Jesuita Alfonso Payán que vino de Granada a predicar la novena de la Virgen del Carmen en la Parroquia de San Sebastián y el día 19 de Julio fue invitado por la Superiora a decir la Misa de la Comunidad. A continuación desayunó con las monjas y conversando con ellas les explicó la trascendental noticia de la sublevación militar:

“En Africa y en Madrid había estallado un alzamiento militar de gran importancia, que se irían uniendo a el las demás provincias de España; que todo estaba muy bien preparado para evitar el fracaso y que orásemos mucho por el éxito” (Carta Anual 1936-1940).

En toda la ciudad se suspendían los oficios religiosos y por las calles patrullaban muchos grupos de obreros. El 20 de Julio la Rvda Madre Priora envió a la Subpriora con otra madre para que cerca de las ventanas que daban al Gobierno Civil trataran de oir algo porque se decía que a las 7 de la tarde habría novedades importantes:

”En efecto, en la puerta del Gobierno sobre una mesita, colocaron un aparato de radio, se oía con bastante claridad y entonces fue cuando nos dimos cuenta de la magnitud de lo ocurrido: las noticias se sucedían con rapidez, el locutor hablaba exaltado, sonaban los nombres de todas las capitales de provincia: España entera estaba levantada… en unas partes se luchaba a muerte, en otras triunfaban los militares, pero en la mayoría de la Nación vencían los rojos con el nombre de ejército republicano. El tumulto crecía por momentos; los obreros entraban en el Gobierno Civil y allí les suministraban armas; a las 9 de la noche empezaron a llegar camiones cargados de hombres de los arrabales y pueblos vecinos que decían a voces:´venimos a ayudar´ y pedían ´herramientas´. Un hombre, en mangas de camisa, a quien llamaban jefe, empezó a arengar a las turbas para que fueran al Cuartel de la Guardia Civil y les repetía: ¡Vamos! Al asalto, al asalto, y sin nos matan, felices!” (Carta Anual 1936-1940).

Ante la gravedad de los acontecimientos, la Madre Priora dispuso que la Sacristana retirara el Santísimo de la Iglesia y lo colocara en el centro del Coro bajo sobre una mesita con dos velas. El miedo se fue apoderando de las religiosas que no se acostaron aquella noche y estuvieron rezando por la paz y hacia las 3 de la mañana escucharon descargas a lo lejos:

“A las 5 de la mañana del lunes, 21 de Julio, se presentó una patrulla de guardias de asalto y obligaron a que les dejasen entrar, como lo hicieron y se parapetaron en unas ventanas del segundo piso, de un tránsito del noviciado, que dan frente al Gobierno; era que el Coronel Gobernador Militar de esta plaza quería resistir a los rojos aunque contaba sólo con un puñado de soldados, en su mayoría jóvenes reclutas de aquel año y un escaso grupo de la Guardia Civil; estos se echaron a la calle llenos de heroísmo; pero un Capitán de Asalto, adicto a la República, se hizo fuerte en el edificio del Gobierno y mandó aquellos Guardias al Convento para coger entre dos fuegos a las tropas que intentaran acercarse. En efecto, a eso de las 6 y media de la mañana, dio comienzo el tiroteo; pueden imaginarse lo que sería aquello… descarga sobre descarga…el tableteo de las ametralladoras; las balas empezaron a entrar en el Convento rompiendo cristales; por el respaldo del edificio también tiroteaban desde las azoteas de las casas vecinas, cayendo las balas en la huerta” (Carta Anual 1936-1940).

Incluso una bala llegó a penetrar en la Iglesia rompiendo un cristal de las ventanas de la cúpula que cayó sobre el Altar Mayor. Ante este hecho, trasladaron el Santísimo al sótano. El fuego no cesó hasta las 7 de la tarde con el triunfo final de los republicanos que hicieron prisioneros entre otros a capitanes y demás oficiales de la Guardia Civil a los gritos de: ¡ Viva el Frente Popular!. Los Guardias de Asalto que habían tomado el Convento se marcharon dejando libres a las religiosas. El martes, 22 de Julio, se produjo el incendio de  la Iglesia de San Sebastián que, como todos sabemos, está muy cerca del Convento. Algunas personas allegadas a las monjas avisaron a éstas del peligro inminente:

“ Se había convenido con la portera que no viniera por la puerta principal que está muy visible, sino por la de las clases que da a la calle de San Leonardo, más disimulada y de menos tránsito; allí se dirigió la Rvda Madre Priora con la Subpriora y la tornera a ver cómo se presentaba el día, cuando vio a la portera con su cuñado y sobrina y también al carpintero de la Casa, hombre de edad y muy fiel servidor, que sumamente apurados decían que saliésemos con premura porque las turbas venían sobre el Convento y que ya habían pegado fuego a las tres puertas de la fachada principal, asegurando que todas las religiosas de la ciudad andaban ya por las calles y que ardían todas las Iglesias”(Carta Anual 1936-1940).

Los asaltantes intentaron derribar la puerta dando golpes con las culatas de los fusiles e insistiendo para que les abriesen. La MadreJosefaRus, Priora de la Compañía de María, sacando todas sus fuerzas les hizo prometer que respetarían las vidas de las religiosas. Efectivamente, las monjas que, desde hace tiempo tenían preparado el equipaje por si fuese necesario, salieron con tanta  rapidez que no les dio tiempo a vestirse de seglares. Algunas fueron registradas e incluso zarandeadas, pero consiguieron abandonar la Casa sanas y salvas:

En el primer momento nos metimos en las habitaciones de la portera, dos salitas no muy grandes tomadas a una casa que es de la Comunidad, frente al externado; éramos 41 religiosas; empezaron a venir los familiares de algunas para llevárselas a sus casas con una o varias de las que por ser forasteras no tienen familia aquí; también las amistades y antiguas alumnas nos abrieron generosamente sus puertas, amparando a las religiosas, llevándose alguna hasta cuatro de ellas”. (Carta Anual 1936-1940).

La M.Josefa Rus, junto a doce religiosas, se quedó en las habitaciones de la portera para no alejarse del edificio. Su situación era penosa y los mismos milicianos se compadecieron de ellas, sacaron un permiso del Comité Revolucionario y las acompañaron al Convento para que sacaran algo de ropa y camas ya que en casa de la portera no había prácticamente nada. Cuando vieron cómo estaba el Convento se sobrecogieron por el desorden y el destrozo que contemplaron. Mucha gente de Almería les ayudó enviándoles algo de dinero y alimentos de forma que no llegaron a pasar muchos días de hambre. Los hechos bélicos  se sucedían de manera vertiginosa:

“El día 25 de aquel mismo mes, fiesta de Santiago Apóstol, Patrón de España, a las 3 de la tarde, sonó una detonación formidable que retumbó en toda la ciudad. ¡Habían volado con dinamita la imagen del Sagrado Corazón de Jesús que ocupaba el centro del Monumento erigido al mismo en el Cerro de San Cristóbal cuando se le consagró la ciudad. Todos los días nos llegaban noticias funestas; amistades y bienhechores de la Comunidad eran detenidos y encarcelados; no tardaron en empezar los asesinatos”.(Carta Anual 1936-1940).

A mediados de Agosto comenzaron a ser detenidas muchas religiosos del Servicio Doméstico, Siervas de María, Clarisas, Hermanitas de los Pobres, Compañía de Jesús, La Salle etc… Algunos religiosos insignes, que dieron nombre a  calles de Almería, fueron víctimas de los horrores de la Guerra Civil: El Obispo de Guadix, Manuel Medina Olmo, el de Almería, Diego Ventaja Milán, los Padres Jesuitas Payán, Santaella y Luque ( cuya vida había consagrado a la clase obrera),etc…Éstos junto a muchos otros fueron encarcelados en un barco-prisión y después martirizados hasta su muerte:

“El Padre Santaella junto a otro sacerdote fue echado a la bodega del barco junto al lugar de las calderas y le arrojaron muchas espuertas de mineral hasta causarle la muerte” (Carta Anual 1936-1940).

El 12 de Noviembre fueron detenidas dos religiosas de la Compañía:

“ Las levantaron a las 2 de la mañana sacándolas de la casa donde estaban refugiadas y se las llevaron en su coche los guardias de asalto: a esto llamaban los rojos dar el paseo que de ordinario terminaba en dar la muerte; a las Madres las llevaron de unos en otros hasta dejarlas detenidas en su Cuartel de Asalto, donde las sometieron a un interrogatorio, cada una por separado; por fortuna no pasó de ahí, pues se hicieron muchas gestiones consiguiendo les dieran libertad a las 12 de la noche siguiente; éstas fueron las únicas de las nuestras que estuvieron detenidas” (Carta Anual 1936-1940).

Por otra parte, el  29 de Mayo de 1937 tuvo lugar el  bombardeo de Almería por una flota alemana que, como el de Guernica por la aviación, son ejemplos de la “Guerra de Prácticas” en que convirtió Hitler nuestro país. El bombardeo duró treinta minutos sin interrupción y otros diez con intervalos de dos minutos. En cuanto a las calles y lugares más afectados podemos destacar Pescadería, el Parque, la zona de las Almadrabillas, la Avenida de la República (actual Paseo de Almería) y sus calles adyacentes, el barrio de la Plaza de Toros... En general, el ataque se extendió a toda la ciudad. Entre los edificios dañados, citemos la Catedral, la Iglesia de San Sebastián, la sede de la Cruz Roja, la rotonda del Banco Español de Crédito, la Estación ferroviaria y el local del diario de la U.G.T. almeriense "Adelante". En cuanto a las víctimas del bombardeo podemos cifrar el número de muertos en treinta y uno, mientras que el de heridos resulta incalculable. Se produjo una oleada de protestas internacionales. El Convento-Colegio de la Compañía de María no se vio afectado por ninguno de los obuses que sí cayeron detrás del edificio y en las casas contiguas. En la “casita” de la portera, donde permanecían algunas monjas, cayeron trozos de metralla sin mayores consecuencias.

Después de un año sin comulgar, unos Jesuitas que estaban ocultos en un sótano dieron instrucciones a la Priora y empezaron a funcionar “las jóvenes portadoras de la Sagrada Eucaristía”, que llevaban las formas consagradas a la religiosas y casas de familias cristianas para que se administraran a sí mismas la Comunión:

“Más adelante llegaron con las tropas rojas algunos sacerdotes jóvenes que prestaban el servicio militar ocultando su profesión; llenos de santo celo indagaron bien pronto el paradero de las religiosas, ejercitando con ellas su Sagrado Ministerio, confesándolas y aún celebrando en la Casita la Santa Misa…¡ Qué Misa! sin ornamentos sagrados, el Sacerdote de uniforme militar y dispuesto a escapar por la azotea al menor aviso de peligro… por cáliz una copa de cristal y la patena un platito de lo mismo; el Santísimo se guardaba en una cajita”.

Así pues cuando comenzó la Guerra Civil la superiora era Mª Josefa Rus y habría  41 religiosas, que tuvieron que abandonar el Convento para salvar sus vidas. A partir de este momento se interrumpió toda actividad comunitaria y académica y el Convento-Colegio se usó para Casa-Cuna, hospicio, hospital provincial, hogar del refugiado y finalmente mitad parque de artillería, mitad prisión militar. La Iglesia fue utilizada hasta el final de la Guerra como depósito de municiones.

Durante la Guerra Civil se perdieron los libros de matrícula de alumnas:

“Han sido muchos los millares de niñas que han pisado nuestras clases desde las más elevadas de la sociedad, hasta las más humildes obreras o hijas de pescadores. En las clases estuvieron las hijas de los Generales Moscardó, Saliquet y Santa-Pau, y de éste también la esposa. Muchas se han ordenado religiosas en distintas órdenes. También se educó en la Compañía de María la fundadora de una nueva Comunidad que nace en Almería: Las Siervas de los Pobres”

El 2 de Abril de 1939, Domingo de Ramos se celebraron los oficios de Semana Santa ya que  las religiosas recuperaron la Iglesia y el Coro bajo de las monjas.:

“arrancada a éste la puerta de la reja, lo mismo que al de las niñas, los solados de mármol blanco y azulino claro estaban imponentes de manchas de grasa y aceites por haber tenido allí el depósito de municiones y maquinaria de guerra. Todo el Convento lo ocupaban los artilleros en número crecido” (Carta Anual 1936-1940).

A los dos meses se fueron los militares del interior del Convento, quedándose sólo en las dependencias exteriores y en el Colegio. Cuando acabó la Guerra, todo estaba destrozado y las primeras religiosas que lo habitaron se encontraron un panorama desolador:

“no había ventanas, ni puertas, ni casi tabiques y la suciedad lo inundaba todo. Ni un solo grifo en toda la Casa; donde quiera tiznadas de humo las paredes como de haber guisado, hasta en el Coro alto…la huerta talada, ni un árbol de sombra, llena de escombros y montones de despojos, de objetos rojos y vestigios de las hogueras en que quemaron las imágenes, altares y hasta pianos…el saqueo total.”(Carta Anual 1936-1940).

Fruto de este expolio y de la ocupación de la mayor parte del Convento para servicios públicos hasta 1946, fue la destrucción casi total del Archivo. Esta falta de fuentes directas ha dificultado sobremanera nuestra investigación y, por ello, las únicas referencias a la vida comunitaria y docente de los años 1921 a 1936 hay que buscarlas en los frecuentes resúmenes enviados a través de las Cartas Anuales. El 7 de Junio de 1939 fue histórico para la Comunidad: volvieron, por fin, al Convento. Primero volvieron las de la Casita y después, poco a poco, las monjas dispersas hasta entonces  por diversas viviendas de la ciudad, alojadas hasta entonces en casas de alumnas y antiguas alumnas. La Priora fue avisando una a una conforme iban mejorando las condiciones de habitabilidad. Regresaron también las que habían pasado la Guerra fuera de Almería: un caso curioso es el de la Madre Manuela Werner, la cual se evadió en un buque alemán

“y llegada a Lisboa pidió hospitalidad a las Madres de Valladolid que la recibieron y trataron con toda caridad, casi tres años, por lo que les estamos muy agradecidas” (Casa de Almería). La Comunidad de Valladolid describe a esta religiosa: “alegre, trabajadora, servicial; y, además, un estuche: francés, inglés, alemán, toda clase de estudios y labores y… como quien hace nada”.

Terminada la Guerra se incorporó nuevamente a su Comunidad de Almería.

Como sabemos, las religiosas de la Compañía de María tenían asignado un Confesor ordinario y elegido por la propia Comunidad: conservamos: del 27 de Agosto de 1942  se conserva el nombramiento de D. Jesús Castillo Moreno.

¿Cómo recuperaron nuestras religiosas el Patrimonio?

Al finalizar la Guerra Civil, comenzó toda una labor de búsqueda y recuperación de objetos valiosos del Convento: Así, encontraron en la Escuela de Artes cuatro hacheros dorados, el reclinatorio y algún sillón del locutorio. En el Palacio Episcopal: unos candelabros de cristal, jarrones, ornamentos, el palio, ternos de tisú, casullas de raso y terciopelo, paños de hombros

” ¿Qué había pasado? Muy sencillo; al saquear el Convento los echaron todos en una camioneta para arrojarlos al río, y un obrero, afecto a la Comunidad, dijo a los que los llevaban: ¿Qué vais a hacer? Así se desprestigia la República y dicen que no sabemos apreciar las obras de arte; entregádmelos a mí, pongo una exposición de objetos artísticos y damos una nota de cultura” (Carta Anual 1936-1940).

Este obrero llevó el Patrimonio a los sótanos de la Catedral donde estuvo oculto hasta el final de la contienda civil y, gracias a él, se salvó. Al finalizar la Guerra, las Casas de la Compañía de María de Santa Fé, Haro, Santander, Vergara, Valladolid y Orduña ofrecieron su ayuda a la Casa de Almería enviando dinero, libros espirituales y de estudios y otros objetos, entre los que destacan, las figuras de un Belén que montaron para celebrar la Navidad en Almería…

En 1940 tenemos noticias de que había 34 religiosas (24 de Coro, 9 Coadjutoras y una postulante) en el Convento-Colegio, que no recuperaron plenamente hasta 1946. Al acabar la Guerra no pudo funcionar  como internado ya que estaba dedicado a acoger niños huérfanos y la parte de las clases la ocupaba una prisión militar. Tampoco había mediopensionistas y sólo funcionaban las clases de externas de pago y gratuitas. La Madre Superiora solicitó a la Comisión Gestora de la Diputación Provincial de Almería una subvención de 5.000 pesetas para recuperar parte del valor de los enseres y material escolar desaparecido durante la Guerra ya que se había instalado en el Colegio el Hospital Provincial. Esta petición realizada el 16 de Noviembre de 1939 fue denegada por unanimidad el 28 de Junio de 1940 por no existir consignación para ello en los presupuestos.

En el curso 1939-1940, a pesar de todas estas dificultades, el Colegio contaba ya con 700 alumnas.  El 1 de Mayo de 1940 se marchó el resto de artillería que quedaba en el Convento y se volvió a poner el torno, la reja…para volver a la clausura el día de San Ignacio. Este año de 1940 se cumplían 300 años de la muerte de Santa Juana de Lestonnac (2 de Febrero) y no se pudo celebrar con la solemnidad adecuada porque la Iglesia estaba destrozaba, sin altares, ni imágenes, ni objetos de adorno.

Después de la Guerra Civil se hacen muchas aportaciones, sobre todo por parte de las familias de las religiosas: Ana Galera aportó 20.000 pesetas en deuda perpetua al 4% y Carmen Verdejo 30.000 pesetas ( 11 títulos de deuda ferroviaria al 5%)..

La Madre FranciscaCirera, cuando entró en 1943, fue dispensada de dote por ser útil para el Instituto debido a las facultades que tenía. Tenía título académico.

La Madre Rocafull, cuando entró en 1944, aportó media casa en la Calle Gerona nº 22 y que estaba valorada en 40.000 pesetas. Por otra parte, en 1947  fallece Josefa Rus y pasa a la Comunidad la casa del malecón Jiménez Pérez nº 23.

Se conservan los documentos relativos a la herencia de José Rocafull a favor de su hija Carmen García Rocafull. En una Escritura de testamento de 20 de Agosto de 1949 otorga todos sus bienes a la Compañía de María de Almería: Entre ellos destacan 5 títulos de las Acciones de Minas situadas en Cabo de Gata ( Sociedad Minas de San Indalecio), 7 en Sierra de Gádor ( Sociedad El Peluquero), 120 en Almócita ( Sociedad Especial Minera San Laureano) y otras en Minas el Guerrero ( Berja), Mina Mi Isabelita (Almería) y Mina Felipe y Rosario ( Cabo de Gata).

En 1949, las Madres Carmen Alcalde y María del Mar Zapata también ingresan sin dote por ser Maestras de Primera Enseñanza. En 1950 la Madre María Martos entró sin dote porque la recibiría como herencia a la muerte de sus padres y además era Maestra. En 1951 la Madre Gádor Alcoba entregó 30.500 pesetas en títulos de la deuda perpetua y en 1953 la Madre Margarita Pérez Cordero entregó 35.000 pesetas por el mismo concepto.

Comienza el curso 1945-1946 y la Revista Cuatrimestral de la ONS hace referencia al hecho de que los artilleros han estado 6 años con su prisión militar ocupando el externado y, cuando desalojaron a los presos, se pudieron abrir nuevamente las clases gratuitas en este nuevo curso, terminando las obras de restauración y adecentamiento a finales de Abril de 1945. Sólo en el piso bajo se colocaron 330 cristales y en Octubre de 1945 empezó también a funcionar el internado. Se restauraron la fachada y la Iglesia, se arreglaron las clases gratuitas y se hicieron de nuevo los dormitorios del Convento y del Internado que habían sido destruidos. En el mencionado curso había 500 alumnas matriculadas. Por otra parte la Asociación de la Santa Infanciaseguía su labor favoreciendo las Obras de las Carolinas a cargo de los Padres Jesuitas andaluces.

En la Revista Cuatrimestral de la ONS correspondiente a Junio de 1947, la alumna de Bachillerato Patrocinio Garnica se hace eco de la muerte de la Priora Josefa Rus, que poco antes había cesado de su cargo por culpa de un ataque de hemiplejía que la dejó paralítica del lado derecho: “¡Cuánto sentimos esta enfermedad de una madre tan querida que durante casi 26 años sostuvo el peso de esta Casa soportando guerras y persecuciones!” El día 7 de Febrero fue nombrada la siguiente Priora: Madre Consuelo Fernández, que era Prefecta de estudios. Las niñas de Bachillerato y las alumnas de Cultura General le dieron la bienvenida con cantos, himnos y la nueva Priora les concedió un recreo especial.

Se recoge también los EJERCICIOS ESPIRITUALES que se celebraban todos los años en el Colegio el viernes de Dolores “para señoras y señoritas y nos permiten asistir a las mayorcitas”

Hace referencia un año más al gran entusiamo con que en el mes de Mayo se celebraban las Comuniones y la ofrenda a María por el mes de las Flores:“Este año la ofrenda fue una linda mariposa que debemos ganar cumpliendo las condiciones impuestas de piedad, aplicación, silencio...”  En forma de poesía se la ofrecían a la Virgen.El Doctor Maresca Gómez, como hacían la comunión sus dos hijas de 5 y 7 años, propuso hacerla con el uniforme del Colegio y dar el dinero del traje y adornos para un gran desayuno destinado a las 100 niñas pobres en el Salón de Actos del Colegio.

El  9 de Mayo de 1948 hicieron la Comunión 40 niñas. Ofició el Obispo Ródenas. Por la tarde las niñas y padres fueron al Palacio Episcopal a regalarle un obsequio por este día. Pocos días después el Obispo dio la Confirmación a 300 niñas en el Colegio y el 16 de Junio impuso las bandas el propio Sr. Obispo, aunque “sólo a las premiadas

Durante el Curso 1947-1948 había matriculadas más de 700 alumnas, de ellas 300 eran gratuitas. A continuación reproducimos un recibo del coste de la enseñanza para las alumnas de pago.

Por aquellos años existía ya en el Colegio una Asociación que se denominaba Hijas de María, que estaba dirigida por el Superior de los Jesuitas y que celebraba sus reuniones, cultos mensuales y Triduos de la Inmaculada y de Mayo. Esta Asociación tenía una Catequesis dominical y enseñaban el Catecismo a las “golfillas desarrapadas” que eran preparadas para la Comunión y se les daba merienda y ropa.  Funciona también en esta época un Ropero Diocesano y otro de las Marías de los Sagrarios, que venían a coser ropa y ornamentos de Iglesia todos los jueves.

En 1948 la Comunidad estaba formada por 37 religiosas: 15 Madres, 7 Hermanas de Coro y una Novicia, 13 Hermanas Coadjutoras y una Novicia.


CANONIZACIÓN DE JUANA DE LESTONNAC

El 26 de Abril de 1949, con motivo de las próximas fiestas de canonización, la Santa Sede envía una carta de congratulación y aliento a todas las Comunidades que contiene también algunas recomendaciones para el buen funcionamiento de las relaciones entre las Casas de la Compañía que han decidido mantenerse autónomas y las Casas de la unión: Roma,

“según las orientaciones generales que se demuestran necesariamente para los Monasterios de Monjas, vería con muy buenos ojos la unión de todas las religiosas de la Orden de Nuestra Señora en una sola organización que abrazase todas las Casas. En este sentido no puedo menos de alabar la delicadeza y desinterés con los cuales todo el Gobierno de la Compañía de María ha puesto oficialmente sus cargos en manos de la Santa Sede, a fin de facilitar esta organización única y deja en entera libertad para que cada Monasterio elija, con paz y serenidad y sin coacción de ninguna clase lo que crea delante de Dios más conveniente para su santa misión”.

En este mismo mes de Abril, tanto el Jefe del Estado español como el Presidente de Colombia y las autoridades civiles y militares de ambos países  felicitan a la Compañía de María con motivo de la canonización de su fundadora. Estos documentos e conservan en los Archivos de la Orden.

 

LA VIDA DIARIA

Recordamos las cosas que nos contaba nuestra inolvidable Madre Ana Galera: Cuando ella entró en 1941, el noviciado seguía estando en el propio Convento a pesar de que años antes, en 1921, veintinueve años antes de la Encíclica“Sponsa Christie” de Pío XII, la Congregación empezó a unificarse bajo una sola autoridad. Sin embargo, Almería fue uno de los últimos puntos en los que se configuró esa unidad y, para eso, hubo que esperar hasta 1956. Nos decía que en aquellos años el noviciado estaba prácticamente lleno y era como una nueva fundación. Eran los duros tiempos de posguerra y, para entrar en el Convento, era necesaria una dote como forma de asegurar el futuro de la persona que entraba en caso de que desistiera de su vocación. Con las dotes se compraron una serie de casas en la acera de la Rambla pegada al Colegio ( hoy Avda Federico García Lorca).

Dos religiosas muy queridas para nosotros, la Madre Francisca Cirera y la Madre María del Mar Zapata, nos cuentan las dificultades de la época en todos los aspectos. Nos dice Francisca que eran tiempos de clausura papal mayor:

“Tanto, que en 1951, me puse enferma con pleuritis y el Doctor D. Angel Maresca me puso los Rayos X dos veces en mi habitación. Y una hermana mía casada murió en Almería en 1946 y no puede salir a verla”. Recuerda lo bien que se llevaba con sus compañeras y lo felices que vivían: “Yo conviví con Carmen Verdejo, Dolores Blanco, Ana Mª Esteban, Carmen Torres, Isabel Cortés (ya fallecidas) y Mª del Mar Zapata, Carmen Alcalde, Josefa López y otras más”.

Tanto Francisca como Mª del Mar recuerdan con especial gratitud a las Madres mayores y afirman: “Eran un encanto.” Entre ellas, ya citada en este libro, la MadreConsueloFernández Dorador que fue Maestra de Novicias y Superiora. Por otra parte, la vida en la Clausura transcurría con mucha alegría, fervor y caridad. Los veranos los pasaban casi la mayoría del tiempo al aire libre y los desayunos y  cenas se hacían en la huerta. Era una época sin TV, sin salidas a la calle y con muchos silencios que se hacían eternos. En Navidad hacían unos belenes diminutos en cajas, para premio de las niñas, así como otras muchas cosas de fieltro. Nos cuenta nuestra admirada Francisca

“En aquellos tiempos tenía yo 50 niñas de ingreso que debían examinarse en el Instituto. Aprobaban todas: Era natural, dictados diarios para corregir, más y más ejercicios de aritmética, boletines de notas semanales…”

Cuando, el 30 de Enero de 1946, muere la Madre Amalia Huelin Sanz, profesora de Inglés del Colegio y profesora de Francisca, ésta se convirtió, a pesar de su juventud, en profesora de Inglés:

“Yo puse el grito en el cielo, diciendo ¿Cómo voy yo a dar clases si soy una alumna? El voto de obediencia hizo el milagro”

Ese año, Francisca tenía 17 niñas que, cuando se examinaron en el Instituto, alcanzaron todas la calificación de Sobresaliente. Este resultado era propio de educadoras de la talla de Francisca, con la cual, de una u otra forma, era imposible el fracaso. Incluso la dirección del Instituto preguntó si la profesora era nativa por la excelente pronunciación que demostraron tener las niñas. Estas calificaciones se repetían año tras año y la fama de Francisca era grande en Almería. La Provincial de la Orden la felicitó y la animó a sacar el Título cuando estaba a punto de ser exigido por el Ministerio. Y Londres se fue nuestra protagonista y, en un año, lo consiguió. Posteriormente le fue convalidado en España.

Eran, efectivamente, otros tiempos, con una dificultad mayor. Así, el régimen de la Clausura era más duro para las familias porque sabían que seguir la vocación religiosa significaba no volver a ver más a sus hijas. Se vivía en un régimen mixto: Clausura y salidas, pero éstas eran sólo para atender labores de enseñanza. Se podía salir a estudiar o a dar clases, pero nunca a asuntos particulares, ni siquiera cuando fallecía un familiar por muy cercano que fuera. Hasta 1950 no se quitaron las rejas, a raíz de la “Sponsa Christie”. Ya se podía salir, pero no todas las monjas lo hicieron, por ejemplo, la legendaria Madre Angeles o la Madre Morales que  no salieron nunca.


LOS ÚLTIMOS SESENTA  AÑOS (1957-2017)

Como hemos indicado, hasta 1956 la Comunidad de Almería continuó la tradición autonómica de la Orden, muy influida por la idea de mantener la independencia de la Casa de Talavera de la Reina.

La Provincia Religiosade Andalucía fue aprobada el 7 de Marzo de 1957 (Decreto de Aprobación Canónica). Había sido creada el 1 de Marzo y se tomó la decisión en el Capítulo General de 1956. La sede inicial fue instalada en la C/Halcón nº 7, 2º C de Granada y, posteriormente, se trasladaría a la Avda Andalucía nº 6 hasta la creación de la Provincia única en el año 2004.

Como recuerdan las religiosas de ese momento histórico, la unión trajo sus cosas positivas y negativas. Entre estas últimas está la cuestión de los destinos, dolorosos muchos de ellos. En este sentido, uno de los más impactantes fue el primero que se produjo: Precisamente la Madre Superiora, Consuelo Fernández Dorador, que tanto trabajó en la Casa de Almería y tan querida era por toda la Comunidad y sus alumnas, fue trasladada a San Fernando en el año 1960 después de 39 años en la Casa de Almería. Vino como nueva Superiora la Madre Nieves Guerrero, de la que se guarda un grato recuerdo. En el momento del nacimiento de la Provincia Religiosa de Andalucía, la Madre Consuelo reunió a todas sus compañeras y les explicó con claridad en proceso histórico que se iniciaba a la vez que se les daba un plazo para pedir el Voto de Estabilidad si su pretensión era quedarse siempre en Almería. Una vez cumplido el plazo, cualquier religiosa podía ser destinada. Las religiosas de la Comunidad de Almería voluntariamente pasaron todas a la Unión y ninguna de ellas solicitó el mencionado Voto de Estabilidad.

Mientras se mantuvo la autonomía, las religiosas que entraban a formar parte de una Comunidad seguían en ella hasta su fallecimiento, excepto las que voluntariamente pedían ir a Misiones.  La Madre Adoración Espinosa Cabezas, natural de Santa Fe y que formó parte de la Comunidad de Almería, tomó la decisión de continuar su labor pastoral en Japón.

Tras la unificación, los noviciados se situaron en lugares concretos y con el paso del tiempo la dote fue cada vez más sustituida por una carrera universitaria u otros estudios.

Posteriormente se produciría también la centralización económica: Fue en el Capítulo General celebrado en España en 1969 cuando se acordó centralizar la Administración de la Compañía, pasando los valores de todas las Casas a la Provincia de Andalucía el 19 de Febrero de 1970.

Por otra parte, y entrando nuevamente en la historia del Colegio de Almería, se conserva un dossier detallado (memoria, proyecto, planos, presupuesto, jornales…) relativo a la construcción de una cochiquera con cinco pocilgas. El proyecto presentado al Ministerio de Agricultura data de 1964. Se iba a pagar a plazos y para ello se firmó un documento con el Instituto Nacional de Colonización con fecha 20 de Julio de 1965. La obra ascendía a 47.252 ptas, de las cuales 28.351 estaban subvencionadas  por el Instituto de la siguiente forma: 9.450 con un interés al 3,75% y el resto sin intereses. El resto hasta las 47.252 se pagaría al contado. Se pagó en dos plazos. Esta cochiquera se situó junto la tapia que separaba el Colegio de las “casillas” del malecón de la rambla (hoy ocupado por el nuevo edificio cuyas ventanas dan al actual patio polideportivo). Este patio de Terriza era, en sus orígenes, una huerta donde había naranjos, granados, higueras, chumberas…Junto a esta cochiquera se encontraba la cocina. Cuentan “Los Manolos”, como cariñosamente son conocidos por toda la Comunidad Educativa, Sebastián y Manuel: “Entramos en el Colegio en agosto de 1965 a matar un cerdo y ya permanecimos hasta nuestra jubilación en los años noventa” La actual zona de preescolar era mitad granja de conejos y gallinas y mitad campo.  La Madre Encarnación Cortés era la encargada de la granja y nos cuenta Sebastián Díaz que “un día se le escapó a la Madre Cortés un conejo y, como no podía pillarlo porque se escondió en la huerta, nos dijo: si lo cogéis os lo podéis quedar. Y ya fue tirar y matarlo”.Por otra parte, se conserva el proyecto de Almacén Agrícola de la misma fecha y ante el mismo Organismo. La cantidad total, según presupuesto de Mayo de 1964, ascendía a 42397,10. El Instituto Nacional de Colonización subvencionaba con 25.438 ptas y de éstas 8.479 a un interés del 3,75%.

En esta década de los 60, la Madre Montero se encargaba de la costura y la Madre Torres organizaba las meriendas de las mediopensionistas y la Madre Encarnación dirigía toda la limpieza del Colegio donde trabajaron Andrea, Rosa y Mercedes. En esta época, el actual Gimnasio pequeño, situado en el patio de Bachillerato, era la vivienda de Nicolás,  portero del Colegio y de la Comunidad. Se entraba al Colegio por el Patio Rojo entrada por San Leonardo. La 2ª planta del edificio antiguo ( hoy ocupada en clase de ESO, Bachillerato y Biblioteca) estaba destinada a los dormitorios de las niñas internas ( el último curso de internado fue el de 1964-1965).

A partir de la aprobación de los Decretos de 1969,  se dio la posibilidad a las religiosas de quitarse el hábito. Precisamente hasta 1969, cuando fallecía una religiosa era enterrada en el Cementerio que había dentro del Colegio  y que se situaba en la huerta (actuales jardines que lindan con la calle Terriza). Con el comienzo de la década de los 70, los restos de las religiosas que había en este Cementerio se trasladaron al Coro de las monjas en la Iglesia y sus nombres están inscritos en las lápidas de dicho Coro, junto a la reja. Las dos últimas monjas que fueron enterradas en el cementerio de la huerta del Colegio fueron la Madre Hernández y la Madre María Vidal (4/4/69). A partir de aquí descansan ya en el Panteón que la Orden tiene en el Cementerio de Almería: son 10 nichos que llevan el Escudo de la Compañía. Sebastián y Manuel nos relatan que ellos eran los encargados de abrir los nichos y sacar los restos para su traslado al Coro cuando fallecía alguna religiosa y tenía que recibir sepultura en el Panteón. Dicen que han enterrado a veinte monjas.

 

En cuanto a la evolución del Colegio, decir que hemos encontrado a partir de  1961  que corresponde a las Actas que se archivan en la Secretaría del Centro.

Conservamos un Impreso-Reglamento correspondiente al curso 1965-1966 que se entregaba a cada alumno al final del curso anterior con información sobre la reserva de plaza que había de cumplimentarse en el mes de Junio rellenando la parte inferior del mismo, junto con 125 pesetas por alumna:

“Las plazas para nuevas alumnas empezarán a cubrirse a partir del 15 de Julio. Los documentos que han de presentar son los siguientes: Partida de Bautismo, informe médico de estar vacunada y de no padecer enfermedad contagiosa, la hoja de admisión que facilitará el Colegio, debidamente cubierta, una fotografía tamaño carnet y 125 ptas. Mientras estos documentos no estén en el Colegio, la plaza estará disponible. Los hermanos de las alumnas actuales serán los primeros en ser admitidos, siempre que no lo dejen para última hora”.

Los precios para el nuevo curso eran los siguientes:

                 Bachillerato General y Técnico                                 Primera Enseñanza

   1º, 2º y 3º  ....................350 pesetas                 Ingreso .............................300 pesetas

   4º y 5º  .........................500 pesetas                 3º, 2º y 1º Grado................250 pesetas

   6º y 7º  .........................550 pesetas                 Párvulos y Jardines ........200 pesetas

                                                                                  (este nivel era el único mixto)

En el Reglamento se dice también que las rebajas por varios hermanos se harán en la misma forma que en años anteriores. No se admiten niños de 7años”

En este curso se modificó el uniforme suprimiendo el de gala salvo el velo blanco y los guantes. El uniforme de diario sufrió una pequeña modificación y el traje de deporte únicamente  era obligatorio para las clases de gimnasia de Bachillerato.

Otras cuestiones de organización hacían referencia al plazo de matrícula para examinarse de Ingreso en Septiembre (entre el 15 y 30 de Agosto), a los exámenes de las asignaturas pendientes en los primeros días de Septiembre o en la segunda semana de dicho mes según los cursos… La matrícula para el próximo curso se hacía entre el 20 y el 30 de Septiembre. Se reservaba un número de plazas gratuitas para primaria y bachillerato técnico (cuya solicitud se hacía en el mes de Julio): “En Bachillerato General ya saben que se han suprimido, y oportunamente se les ha avisado, para que solicitasen la correspondiente beca.” En cuanto al comienzo de las clases de Primera Enseñanza (desde Jardines a Ingreso inclusive), empezarían el día 5 de Septiembre, con jornada única de 9 a 13, durante dicho mes.

Por último, recogemos textualmente el siguiente párrafo del Reglamento:

“Nos permitimos llamar la atención de Vds sobre la utilidad del bachillerato técnico-administrativo que tenemos establecido en el Colegio. Quizá por falta de conocimiento no se aprovechan de sus enormes posibilidades. Además de la información directa en el Colegio, pueden consultar el B.O. del 7 de Noviembre de 1963, sobre el nivel de conocimientos que proporciona y el  de 20 de Noviembre de 1958 sobre convalidación de estudios entre bachillerato general y bachillerato administrativo”.

El 9 de Agosto de 1971, el Ministerio de Educación y Ciencia publica un Decreto donde se requiere a los Centros privados para que den cuenta detallada sobre costes de Enseñanza. Así, la Titular de la Compañía de María, M.Juana Muñoz López, asesorada por los correspondientes técnicos,  envía a la Delegación de Educación y Ciencia un informe con los precios mínimos que deberían establecerse para el curso 1971-1972 según los distintos niveles de enseñanza:

  • Preescolar:................................ 8.667 ptas   (incremento del 44,45% con respecto al curso 1970-1971)
  • E.G.B.      : ................................8.350 ptas   (incremento del 28.46% con respecto al curso 1970-1971)
  • Bachillerato Elemental: ..........10.455 ptas   (incremento del 23% sobre el curso 1970-1971)
  • Bachillerato Superior:..............15.207 ptas   (incremento del 6% ).

En dicho informe, que data del 8 de Septiembre de 1971,  se dice también que

“habida cuenta del nivel socioeconómico de Almería y sacrificando mejoras pedagógicas, así como una mayor retribución al cuerpo docente y subalterno, estima que dichos porcentajes, que fueron deducidos del estudio realizado, podrían reducirse en un 5,5%”

Teniendo en cuenta estos estudios, al final se establecieron como cuotas para el curso 1971-1972 las siguientes (contabilizándose el año escolar de diez meses a todos los efectos):

  • Preescolar……..........................8.000 ptas curso (800 mensuales).
  • E.G.B……….............................8.000 ptas curso (800 mensuales).
  • Bachillerato Elemental.…  ….10.000 ptas curso (1.000 mensuales).
  • Bachillerato Superior………  12.000 ptas curso (1.200 mensuales).

Funcionaba el comedor (media pensión) con una cuota de 1.500 ptas por alumno y año inalterable desde 1969/1970. El seguro escolar venía impuesto por el Ministerio y era de 100 pesetas anuales y el alumno iba directamente al médico.

 


ATENTADO CONTRA EL PATRIMONIO Y LA EDUCACIÓN

En 1972 estando Mª Rosa Sánchez Retamar (Licenciada en Filosofía y Letras) como Directora Técnica, ocurrió un hecho insólito: En aquella época había 1.300 alumnas en el Colegio, que como recoge la prensa de la época era el más antiguo de la provincia. Contaba con 29 Licenciados y 19 Maestros además del personal no docente.

En estos momentos se proyecta un nuevo Plan Urbanístico en Almería al que la Orden Compañía de María se opone rotundamente. Desde la Directora hasta los profesores, pasando por todo el personal y la Asociación de Padres, inician una serie de acciones para frenar un Plan que pretende dedicar gran parte de los terrenos de la Compañía a parques, jardines y aparcamientos, dejando tan sólo 400 m. Esto podría suponer la desaparición de la Iglesia, el Colegio Menor y el propio Colegio de Enseñanza Reglada. Más de las 2/3 partes desaparecían. En esa época se pronuncian frases contundentes: “Es como una desamortización”. “Se pretende el destierro de esta Ciudad.”  En el Libro de Actas de la Asociación de Padres ( Acta nº 2 de 23 de Noviembre de 1972) consta como punto fundamental del orden del día la ratificación a la Comisión Gestora de la adhesión al Colegio sobre la oposición al Plan de Urbanización presentado al Ayuntamiento por el asesor del Colegio.

El Plan en cuestión fue aprobado inicialmente el día 11 de Octubre y sólo había un mes para reclamaciones. Dicho Plan Urbanístico había sido publicado en el BOP de 14 de Octubre de 1972 siendo Alcalde Francisco Gómez Angulo.

Las Religiosas y toda la Comunidad Educativa se defienden argumentando que es el Colegio más antiguo de Almería, también se refieren a la gran labor que hace el Colegio Menor con chicas de la provincia y al fin de las monjas en Almería ya que el Convento sería transformado en parque. Por otra parte, en ese momento y por las necesidades económicas, la Compañía había vendido 920 metros cuadrados a la Comunidad Hermanos Martínez S.L. (actual edificio Goiania). Los escritos de reclamación de los días 13 y 14 de Noviembre hacen referencia a este atropello desamortizador e incluso se invoca el Concordato firmado entre la Santa Sede y el Estado. Se envían escritos al Consejero Permanente del Estado, Miguel Vizcaíno Márquez, con argumentos que hacen referencia a esta injusticia e inmoralidad porque: “acaba con la tradición de un Centro donde se educaron nuestros madres y abuelas.”

El Consejero se hace eco y escribe a Torres Rollón, abogado de las monjas, dándole ánimos para seguir adelante. Por otra parte, la Orden solicita información urbanística sobre el Patio Interior. Menos mal que al final se pudo parar esta barbaridad.

El Documento que reproducimos a continuación recoge las firmas de los profesores oponiéndose al mencionado Plan.

 

CAMBIOS COMO CONSECUENCIA DE LOS NUEVOS TIEMPOS

Al comenzar el nuevo curso 1975-1976, la Comisión Nacional de Educación de la Compañía de María en España publica un estudio para la reorganización interna de los Colegios. Además se analiza la situación de cada Centro y sus características, así como cuestiones relacionadas con la participación y la formación del profesorado. En 1970 nace en España la nueva Ley General de Educación que supone, entre otras cosas, la obligatoriedad y gratuidad de la Enseñanza General Básica entre los 6 y 14 años. Esta Ley supuso una renovación metodológica  profunda del profesorado al que se pedía que fuese, ante todo, educador: aparecen nuevos estilos como el diálogo entre el alumno y el profesor, el trabajo en equipo y el trabajo personalizado. Además en el curso escolar 1974-1975 la Reforma llega hasta 8º de E.G.B. Así, en 1975 comienza el B.U.P (Bachillerato Unificado Polivante) que comprenderá tres años para completarse con C.O.U. (Curso de Orientación Universitaria) ya en funcionamiento. Esta Ley educativa del año 1970, impulsada por José Luis Villar Palasí, ministro de Educación desde 1969, contemplaba los siguientes niveles:

  • Preescolar: Comprendía dos etapas: I ( 2 y 3 años) y II ( 4 y 5) con una duración de 4 años.
  • Tres años de Bachillerato Unificado Polivalente ( B.U.P.)
  • Un año de C.O.U.
  • Cuatro años de Formación Profesional  

En nuestro Colegio de Almería se impartían clases de Preescolar, E.G.B., B.U.P. y C.O.U.

La Comisión Nacional analiza los niveles de enseñanza atendidos por la Compañía en España hasta este momento y llega a la siguiente conclusión:

“Se aprecia que nuestra mayor dedicación se dirige a Preescolar, lo que debe hacernos cuestionar sobre las verdaderas razones que nos llevan a ello.

Preocupa lo poco que atendemos al sector de Bachillerato, C.O.U. y F.P. ¿Será falta de personal preparado? ¿Huida de la dificultad que presenta? ¿Qué las obras que se nos ofrecen en colaboración son preferentemente Guarderías o Parvularios?

¿El clasismo al que se ven forzados, hasta el momento presente, los niveles superiores? ¿El tener la enseñanza como medio de vida, sin compromiso en ella para poder dedicarse a otras actividades de Pastoral?”

La mencionada Comisión de Educación presenta también el IDEARIO, RESUMEN  DE NUESTRA POLÍTICA EDUCATIVA, que fue enviado a todos los Colegios de España  a comienzos del curso 1974-1975 para presentarlo a toda la Comunidad Educativa. La redacción definitiva quedó establecida en los siguientes términos:

La Compañía de María presenta un ideario a profesores, alumnos y padres de su Colegio Católico, Comunidad Educativa  que se compromete en la construcción de un mundo más justo y fraterno

La Compañía de María participa en la misión educadora de la iglesia colaborando con los padres en la educación de sus hijos:

  • Según su vocación especifica para la educación en la fe
  • En apertura a los constantes interrogantes del Evangelio
  • En actitud de acogida a La Palabra de Dios , como María.
  • Mediante un dinamismo interno que posibilite la adaptación al momento histórico.
  • Con fuerte sentido comunitario
  • Comprometida activamente en la promoción de la mujer.

Estas notas características inspiran los objetivos humanos y los procedimientos técnico-  pedagógicos de nuestros centros.

La Compañía de María intenta educar de manera armónica sus alumnos y  alumnas, capacitándoles para una opción libre y consciente del Don de la Fe, que les lleve a un compromiso activo para la transformación del mundo, en comunión con los hombres de su tiempo, particularmente con los más necesitados. La Compañía de María, como siempre a lo largo de su historia, se adapta al nuevo mundo democrático que se vislumbra y profundiza en esa búsqueda de la justicia social, labor que se intensifica a partir de la publicación de unos Decretos de 1969 que supondrán una profunda renovación interna a luz del Concilio Vaticano II.

La Comisión de Educación marca unas directrices para la elaboración de un Proyecto Educativo en cada Centro: Se distingue claramente entre objetivos educativo-formativos (“Educar para la Justicia”) y objetivos didácticos (“Ayudar a los alumnas a adquirir técnicas de estudio”). Desde entonces, nuestro Colegio difunde a la Comunidad Educativa su Ideario y su Proyecto Educativo.

En Septiembre de 1980, momento en que la Enseñanza General Básica comienza a triplicarse, los datos del Centro eran los siguientes:

  • Nº de Alumnos: 1.057
  • Nº de Unidades:  Preescolar: 6
    • E.G.B.: 19
    • B.U.P.: 1 (dependiente del Colegio La Salle
  • ¿Mixto? Sí hasta 4º de Primaria (va subiendo de forma progresiva)
  • Subvención: 79,1%
  • Fecha de clasificación definitiva: Orden Ministerial de 8/11/73 (B.O.E. 6/12/73)
  • Directora: Encarnación Cabezas Cabezas
  • Secretario: Juan Fortes Segura
  • Administrador: Francisco Rosas Torres.
  • Nº de alumnos por clase: 42 de media.

Por otra parte, tanto en el pasado como en el presente han existido buenas  relaciones entre la Compañíade María y La Salle y, por eso, a partir de 1980-1981, la Compañía de María puso a disposición del Colegio La Salle un aula y sus servicios anejos, para impartir una clase de 1º de BUP. En el acuerdo se establecen una serie de bases entre las que destacamos las siguientes:

  • El Tutor del curso será designado por la Compañía de María o por La Salle con el visto bueno de la Directora de la Compañía. Este profesor será el responsable directo de la disciplina y mantendrá informados de la marcha de dicho curso a los Directores de ambos Centros.
  • El resto de profesores será designado por le Colegio de La Salle, quien también se encargará de la administración, tanto respecto a los alumnos como a los profesores. La tutoría será abonada también por La Salle.
  • La Compañía de María atenderá a la limpieza de la clase o clases y a la provisión del material didáctico.
  • Las alumnas procedentes de la Compañía de María tendrán preferencia en la admisión
  • Para el curso 1981-1982, la Compañía de María y La Salle consideraron la posibilidad de mantener esta clase, sin embargo, por una serie de circunstancias la colaboración se interrumpió.

I CENTENARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA COMPAÑÍA DE MARÍA DE ALMERÍA (1885-1985)

La Madre Encarnación Cabezas, como Directora del Colegio en este año memorable de 1985, fue la encargada de organizar los actos conmemorativos para celebrar los primeros 100 años de la presencia de la Compañía en Almería. Encarnación Cabezas, en la sesión de apertura, comenzó explicando las razones por las cuales este  Colegio  es preferido para la educación de sus hijos por tantos padres a lo largo de la historia:

  • La formación humano-cristiana que tratamos de lograr: queremos hacer hombres responsables que, desde la Fe, se comprometan a construir una sociedad más justa.
  • La calidad de la enseñanza                             
  • Nuestra apertura y sencillez.

Aunque el Centenario no se cumplía hasta el 10 de Diciembre de 1985, el programa de actos ya comenzó el Domingo, 9 de Diciembre de 1984 con un Pregón pronunciado por la que fuera Superiora del Convento y Directora del Colegio entre 1960 y 1964: Nieves Guerrero ( en ese momento Superiora Provincial ). El lunes, 10 de Diciembre, hubo una Eucaristía concelebrada por el  Arzobispo de Granada, el Obispo de Almería, Párrocos y Sacerdotes con la intervención de la Coral Virgen del Mar.

Ya en 1985, 15 de Enero, se inició un Ciclo de Conferencias inaugurado por la Madre General de la Compañía de María con la ponencia: “Educar para la Paz”. El 25 del mismo mes se desarrolla un torneo deportivo local.

Durante los meses siguientes se organizan Conferencias (“La Obra Educativa de Juana de Lestonnac” por Françoise Souri Lavergne del Equipo General de la Compañia y “ Educación Hoy” por el Inspector Jefe de la Delegación de Educación y Ciencia, José Ramos Santander); Concursos de dibujo, redacción, investigación, poesía; Torneos deportivos; Exposiciones; Tertulias; Celebración del Día del Educador y del Personal colaborador; Excursiones-Convivencias y Actos religiosos ( Peregrinación a Nuestra Señora de Gádor, Solemne Triduo en honor de Santa Juana de Lestonnac, Convivencia de todas las Religiosas de la Compañía, Eucaristía en sufragio de las Religiosas y Antiguas Alumnas difuntas); Día de las Antiguas Alumnas y Día del Alumno.

El 15 de Mayo, día de la fundadora, se hizo una proyección de la película: “Diálogos con Nuestra Señora” y el 21 de Noviembre, día de la Niña María, hubo una celebración muy especial.

Finalmente, como Clausura del Centenario, el 10 de Diciembre, se celebró una Eucaristía  presidida por los Arzobispos de Madrid y Granada junto con el Obispo de Almería, Párrocos y Sacerdotes. El Coro del Conservatorio de Música realzó este solemne momento.


EL BACHILLERATO Y SU SINGULAR HISTORIA

María del Mar Zapata nos cuenta cómo la Madre Consuelo Fernández Dorador puso en marcha el Bachillerato a comienzos de los años 50: Dice que había religiosas que tenían Magisterio sin Bachillerato (Carmen Alcalde, Carmen Martínez Castillo y María del Mar Zapata). La Superiora pidió la dispensa de escolaridad al Ministerio y se la concedieron para los cuatro cursos de Bachillerato, pero tuvieron que aprobar las asignaturas de Labores, Falange y Gimnasia, es decir, “las tres marías”, de las que se examinaron en el Instituto de Almería. Posteriormente hicieron la Reválida de cuarto y pasaron a cursar el Bachillerato Superior  (5º, 6º y Reválida)  ya en el Colegio de la Compañía. Por otro lado, las religiosas Dolores Blanco, Carmen Verdejo y María Martos eran Maestras con Bachillerato y pasaron a estudiar carreras universitarias directamente. En 1956, Carmen Verdejo estudiaba 1º de carrera en Valladolid y, al año siguiente, María Martos va a estudiar Historia a Madrid. En ese momento Mª del Mar Zapata es nombrada Prefecta de estudios, misión que no le permite ir a la Universidad.

 

Recuerdo a algunos de los profesores de Bachillerato de aquellos momentos: “Juan Alcoba, Luis Rico, Enrique Vázquez, Mª del Mar Pérez Burgos, Mª  del Mar Tapioles y Antonio Gallego.. La primera seglar que entró en la Primaria del Colegio fue Marina Domínguez Almécija, en 1957”

Se conservan Actas en la Secretaría del Colegio desde el curso 1955-1956, último año de autonomía de la Casa de Almería. Los citados documentos hacen referencia a las calificaciones de Bachillerato, tanto Elemental como Superior, y de sus respectivas Reválidas. El Acta correspondiente al Examen de Reválida recoge tres calificaciones: prueba de aptitud, prueba de calificación y nota media. A diferencia de la actual prueba de Selectividad en la que  el Colegio está representado  por  medio de un solo Vocal de Centro, en la Reválida había dos vocales: uno de Letras y otro de Ciencias. Entre ellos aparecen algunos nombres de ilustres profesores de la Compañía, como Luis Rico, Enrique Vázquez, Mª Cristina Gázquez, Juan Alcoba y las religiosas Carmen Castillo,  Mª Josefa Baquero y Graciela Pereira (Directora Técnica desde Septiembre de 1964 hasta 1967 y profesora de Latín y Geografía e Historia).

En cuanto al profesorado de los años 50 y 60, hemos podido constatar la presencia tanto de religiosas como de laicos. Hemos podido encontrar a través de las Actas a las siguientes religiosas: Adoración Espinosa (que fue destinada a Japón), Nieves Guerrero (Superiora y Directora Técnica hasta 1964), Ana María Estevan Echeverría (Secretaria hasta 1972), Carmen J. Ronco (profesora de Religión), Carmen Martínez (Ciencias Naturales), María del Mar Zapata (Religión), Mercedes Gelart ( Enseñanzas del Hogar), María A. Sanjurjo (Idioma Moderno), Concepción Valero ( Religión), Carmen Zuloaga (Latín), Feliciana Castro (Idioma Moderno), Bruna Nieto (Directora Técnica en 1966 y 1967. Profesora de Latín, Lengua y Literatura), Blanca Viera (Directora Técnica en 1968), M. Sierra Fernández (Latín, Griego, Geografía e Historia), Amalia Varo (Religión), Ana Galera (Enseñanzas del Hogar) y Mª Josefa Varela (Geografía e Historia),

Entre el profesorado laico figuran desde 1955 los siguientes:

  • Profesores del Área de Ciencias: Juan Alcoba (que se mantuvo ininterrumpidamente desde el inicio del Bachillerato hasta 1977. En el año 1975-1976 fue profesor de Matemáticas de este autor); Luis Rico; Victoria González; Inmaculada Romacho (1965-1971. Esta ilustre profesora de la Compañía de María sería Diputada por Almería al Congreso por el Grupo Socialista entre 1993 y 1994, año en que  fue nombrada Consejera de Educación y Ciencia por Andalucía hasta 1996 en que finalizó la V legislatura autonómica); María del Carmen Viciana, María Teresa Muñoz, Antonio Gallego
  • Profesores del Área de Letras: Ana María López, Francisca Soler, María Pérez Burgos, Ana María Calvo, José Domínguez, Mari Carmen Giménez, Eva María Orozco, José Yélamos, Esther Ruiz Vigo (que llegaría a ser compañera nuestra hasta su jubilación), Manuel Tarifa (que estuvo ligado al Colegio desde 1965 hasta 1984 al igual que, posteriormente, lo haría su mujer: Carmen Pérez. Los hijos de este matrimonio han sido alumnos nuestros hasta la finalización de sus estudios), Carmen Alcaraz, E. Asensio, E. Alcalá, Mª Josefa Domínguez.
  • Otras Materias (Educación Física, Dibujo, Enseñanzas del Hogar…): Jerónima Gimeno, M. Gázquez, Josefa López, María Gómez, José Navas, José Antonio Carvajal y  Angel Robles.

Entre 1970 y 1977 junto a la religiosas, Rosa Sánchez Retamar  (Directora Técnica entre 1970 y 1974), Carmen Verdejo Vivas (Directora Técnica entre 1974 y 1976), Carmen Lozano (Directora Técnica entre 1976 y 1977) y Pilar Barrero (gran profesora de Música) se incorporaron al Centro nuevos profesores como Rosa Concepción (cuyo hijo fue alumno nuestro hasta C.O.U.), Isabel Castillejo, Angeles Córdoba, Mª Angeles Palma, Virgilio Rojo (Hermano Director del Colegio La Salle y, durante muchos años, Secretario de FERE-Andalucía), los Sacerdotes Antonio Vivas, Eduardo Navarro y  Ricardo Martínez Díaz, José Francisco Rodríguez-Vaquero, Rafaela Ruana Villen y Ricardo Martínez Díaz. Con los años 70 se incorporan dos personas entrañables tanto para nosotros como para la historia del Colegio: Se trata del Secretario (Juan Fortes Segura) y del Administrador (Francisco Rosas Torres) que prestaron sus servicios de manera ejemplar durante más de treinta años. La labor de Administración sigue hoy ligada a la familia Rosas a través de sus hijas (Cristina y Angelines) y su yerno, actual Administrador del Centro, José María Campos. Este nuevo equipo de administración ha sabido mantener la línea de honestidad que marcó su antecesor. Por otra parte, la hija de Juan Fortes, Ester, (muy querida compañera y antes antigua alumna) trabaja como profesora en las clases con la misma entrega y responsabilidad que su padre demostró en Secretaría.

Desde 1971 hasta 1977 el curso de C.O.U. es compartido entre La Salle y La Compañía de María, funcionando aulas y profesorado en ambos Centros.

En 1977 se solicita el cese de las actividades docentes como Centro de Bachillerato por Carmen Lozano (Directora del Colegio entre 1976 y 1977). La solicitud se cursa al M.E.C.  y éste autoriza el fin del Bachillerato, a petición de la Titular del Centro, al finalizar el curso 1976-1977. Son momentos de crisis y dificultades donde el Colegio parece perder atractivo. Sin embargo, este paréntesis durará sólo unos años porque, como tendremos ocasión de comprobar, a partir de 1982 vuelve a entrar en funcionamiento el Bachillerato de la mano firme de una gran mujer y de unos jóvenes e inexpertos profesores que, con gran entusiasmo, inician una espléndida labor cuyos frutos llegan hasta nuestros días conformando un Colegio de gran prestigio social por su calidad humano-científica.  

Efectivamente en 1982, la Madre Encarnación Cabezas Cabezas (Directora del Centro entre 1978 y 1993) pone en funcionamiento el llamado B.U.P-C.O.U., aunque con titularidad de la Asociación de Padres. Encarnación Cabezas recuerda las dificultades para poner de nuevo en marcha el Bachillerato:

“Nada más llegar a Almería quise ponerlo y la Orden me lo negó argumentando lo duro que había sido el proceso de cierre, que no iba a ser rentable  y que era muy costoso. Yo siempre había trabajado en Bachillerato, desde 1948-49 cuando fui destinada a Hellín y allí lo puso en marcha”.

Pero esta religiosa luchadora e inteligente como nadie, se las arreglaría para convencer a la Provincial. Por otra parte, la zona de Bachillerato y laboratorios estaba muy deteriorada y prácticamente cayéndose desde que se cerró por abandono, falta de ventilación…

“Tuvimos que poner todos los desagües nuevos y las tuberías de la zona de B.U.P. El coste ascendió a 3 millones de pesetas y nada más aterrizar en Almería.”

En el año 1978, cuando la Madre Encarnita llega a Almería, el Colegio tenía 5 unidades de Preescolar con una EGB  (Enseñanza General Básica) duplicada y situada en una sola planta, con gran falta de espacio. Ella estaba acostumbrada a dar clase en Bachillerato y, por ello, trabajó en La Salle como profesora de Filosofía y Religión durante ese curso 1978-1979.  Así, se le ocurrió hablar con el entonces Presidente de la Asociación de Padres, Benito Gálvez (actual Presidente de la Audiencia Provincial de Almería) que, al igual que el resto de componentes de la Junta Directiva, estaba muy interesado en poner Bachillerato para que sus hijos no tuvieran que abandonar el Colegio. Al mismo tiempo, solicitó triplicar la E.G.B. y volvió a hablar con la Provincial (Josefina Tejada) exponiendo su idea de que los padres se podían constituir en Entidad Titular. La Provincial accedió finalmente porque conocía la tenacidad y seguridad de la Madre Encarna y porque todos los gastos correrían a cargo de la Asociación de Padres. De esta forma, se firmó el acuerdo con los Padres con el compromiso por estos de hacer otra planta para ubicar la 2ª etapa de E.G.B. que estaba situada en la parte de B.U.P.

Así, en 1981-1982 se triplica toda la EGB y en el curso 1982-1983 comienza a funcionar de nuevo el B.U.P. con dos grupos de 1º (de 30 y 29 alumnos respectivamente). 

El APA asume la Titularidad en la Gestión y el Colegio la Organización Pedagógica. La Directora se arriesgó no sólo con la Orden, el APA y el nuevo proyecto, sino también contratándonos a unos cuantos profesores novatos que con el paso de los años no sólo no la defraudaríamos sino que formamos una piña con ella que hoy, siguiendo el ejemplo recibido, continúa su obra y lucha por engrandecerla. Momentos complicados, con pocos alumnos y no mucho atractivo exterior para los alumnos mayores, además del coste económico en una ciudad que empezaba a asomar al mundo, fuimos capaces de salir a flote.

Nuestra juventud entregada a la Misión educativa y su experiencia nos llevarían al éxito. En esta nueva época fue de gran importancia la labor desempeñada como Jefe Estudios por otra religiosa legendaria en la historia de la Compañía en Almería y que actualmente sigue colaborando en nuestro Colegio: Se trata de la Madre María Martos Alcolea. Precisamente en el curso 1983-1984 el número de alumnos de 1º y 2º de BUP pasaba de 59 a 132  y también crecían Preescolar (289) y EGB ya triplicada (847). En el curso 1984-1985 se completa el BUP con 3º y un total de 188 alumnos. En Noviembre de 1986 vuelve la titularidad a la Compañía y, para conseguirlo, la Madre Encarnación tuvo que ser muy persuasiva con el argumento añadido de que los padres se habían comprometido a hacer esa segunda planta pero, cuando llegó el momento, no podían asumir los 6 millones de pesetas a los que ascendía la obra. Finalmente la Asamblea de la Asociación de Padres aprobó por amplia mayoría traspasar la titularidad a la Compañía.

Otro momento especialmente duro fue conseguir los recursos para financiar las obras:

“Tuve que  pedir un préstamo al Banco Santander  con los elevados intereses que había entonces. Esto nos hacía muy cuesta arriba la subsistencia y conseguí convencer a la Provincial para que la Orden nos prestase todo el dinero y nosotros se lo devolveríamos sin intereses. De esta manera la deuda del banco pasó a ser a la Compañía, aunque con mucho menor coste”.

Así, en 1985-1986 se completa el Bachillerato con un C.O.U. de 28 alumnos. El cómputo de alumnos ascendía ya a 212. Paulatinamente el número de matrículas va aumentando llegando a triplicarse 1º de BUP en el curso 1987-1988 hasta completar el ciclo con C.O.U. triplicado a partir de 1990-1991. Las clases en estos cursos de finales de la década de los ochenta y años 90 eran muy numerosas en cuanto a la ratio, llegando a tener 47 alumnos algunos grupos. En Septiembre de 1993, la Madre Encarnación Cabezas es destinada a Santa Fé (Granada) y se produce un cambio histórico en el Colegio: Aunque la Titularidad sigue en manos de las religiosas (Madre Margarita Cabezas en Preescolar y E.G.B. y Madre María Martos en Bachillerato), por primera vez en la historia de la Orden  en Almería, la Madre Provincial nombra a un Director Pedagógico (Pedro Mena Enciso) y a un Jefe de Estudios (José Espinosa Cabezas) que se encargan de Bachillerato y C.O.U. Así pues, se crean Equipos Directivos más amplios con participación de seglares.

En 1995 se reconoce el sistema LOGSE quedando el Centro clasificado para impartir las siguientes enseñanzas: Educación Infantil (Preescolar), Primaria, ESO y Bachillerato. A partir de aquí EGB y BUP se van extinguiendo siendo sustituidos progresivamente por ESO y Bachillerato. En el Curso 1996-1997 comienza a impartirse 1º de ESO y es nombrado Director Pedagógico de esta nueva etapa educativa un profesor excelente, Francisco Rodríguez Blanque, que a su vez será Presidente del Consejo Escolar. A partir del curso 2000-2001 entra en funcionamiento 1º de Bachillerato LOGSE sustituyendo al antiguo BUP-COU.

El Centro queda organizado con un Equipo Directivo formado por la Titular (Madre Margarita Cabezas Cabezas), dos Directores Pedagógicos ( Francisco Rodríguez Blanque y Pedro Mena Enciso) y dos Jefes de Estudios ( Concepción Morales Lao y José Espinosa Cabezas) y los niveles educativos se desglosan de la siguiente manera: Preescolar (con dos líneas por nivel, actualmente ya está triplicada), Primaria (triplicada), ESO ( triplicada) y Bachillerato ( desde el año 2.000, como consecuencia de la gran demanda, tuvimos que cuatriplicar el número de líneas).

En el año 2003 la Consejería de Ecuación y Ciencia nos autoriza un nuevo nivel educativo: La Formación Profesional, tanto de Grado Medio como Superior y para las familias de Actividades Físico-Deportivas y Administración y Finanzas. El Equipo Directivo aprobó que a partir del curso 2004-2005 con el visto bueno de la Madre Provincial se pusieran en marcha los Ciclos Formativos de Grado Superior (Administración y Finanzas). La Formación Profesional es un nuevo reto para nuestro Colegio y cuando contemplo a los alumnos no puedo dejar de recordar aquellos inicios dubitativos del Bachillerato en sus primeros momentos. Así que, desde aquí, queremos animar a estos nuevos profesores para que sigan por el camino de entrega y servicio a sus alumnos y a la Compañía

Entre 2007 y 2010 la Directora Titular del Centro es la Madre Purificación Torres y, desde 2010 hasta la actualidad, el nuevo Director Titular es José María Campos Casquet. Hoy vemos un Equipo Directivo con el mencionado Titular al frente y como Directora Pedagógica de Infantil- Primaria y ESO- Nerea Martín Gómez; Director Pedagógico de Bachillerato-Ciclos Formativos- Pedro Mena; Jefes de Estudios-  Daniel Briet (Infantil y Primaria) Eugenia Romero (ESO) y José Espinosa (Bachillerato-Ciclos); Reponsable de la Pastoral del Centro- Alicia Ruiz López de Soria O.D.N.

LOS MEJORES DE ALMERIA EN SELECTIVIDAD

La primera Selectividad de la historia se celebró, en toda España, en Junio de 1975 a la cual acudieron 13 alumnas del Colegio con un pleno de resultados. Entre Junio y Septiembre de 1976 ya se presentaron 39 alumnas con idéntico desenlace. Finalmente, tenemos datos sólo de la Selectividad de Junio de 1977 con 18 alumnas presentadas y un 100% de aprobadas, siendo vocal de centro José Rodríguez. Este proceso, como hemos indicado, se vio interrumpido por el cierre del Bachillerato hasta su reapertura en 1982 (ya mixto)  y la llegada de esa I Promoción a Selectividad en 1986.  Entre los profesores que impartieron clases a esta I Promoción 82-86 recordamos entrañablemente a todos los que pudimos conocer (Encarnación Cabezas y Madre Martos, ya citadas, la carismática Madre Francisca Cirera, el actual profesor de la UAL: Manuel Navarro, Antonio Arias, Ramón G. Cruz, Manuel Tarifa, María Luisa Castillo, Francisco Onteniente Merino, Fermín, Florencia Martínez-Oña, Lola Morante, la Madre Adela María, Juan Ortega, Rosario Oyonarte, Rosa Durbán, Paqui Góngora) y admiramos a aquellos que hoy siguen con nosotros, Pedro Mena y Marisa Jurado,  educando a nuevas generaciones: Nuestros compañeros y fieles amigos: José Espinosa y María Abad. A continuación y hasta el curso 1991-1992 se van incorporando nuevos docentes: la elegante, educada y servicial Madre Carmen Verdejo, Marisol Úbeda, Magdalena Fernández,  José María Verdejo Lucas, Mª Angeles García Ríos, Concepción Molina Puertas, María José López Gay, Cristina Beltrán, la Madre Baquero, que compartió durante bastantes años su amistad y dedicación con todos nosotros y a la que nos unen fuertes lazos de cariño, María Teresa Sánchez Rubio, Inmaculada Barón, Loli Mena, Inmaculada Del Águila, Jesús Carmona y Silvia Romero. Los cursos siguientes se amplía la plantilla del profesorado hasta llegar a completar los 68 que colaboran con el Colegio en la actualidad y cuyos nombres quedarán reflejados al final de este libro junto a los 17 del personal no docente.

Llevamos muchos años en el Colegio y hemos vivido desde la década de los 80 hasta la fecha con nuestros alumnos diversos momentos y anécdotas relacionadas con la prueba de acceso a la Universidad: ¡Qué nervios!  ¡Qué tensión!  Si parecía que éramos nosotros los que nos examinábamos. Recordamos la inmensa satisfacción que nos producía y nos sigue produciendo, a pesar del paso de los años, cada aprobado, cada meta conseguida por todos nuestros alumnos. En Junio de 1986 presentamos los primeros 11 alumnos de COU a Selectividad: Allí estábamos en pleno sus profesores. No nos podemos resistir a nombrar a aquellos primeros alumnos que serán inolvidables en nuestra historia personal y en la del propio Colegio como institución (Luisa Aliaga Martínez, Consuelo Capel Artés, María del Mar Garrido Pérez, María José Hernández Sánchez, María del Mar Márquez Madrid, Leopoldo Valverde Moreno, Carmen María Vargas Sánchez, María Dolores Garcés Muro, Elvira Jiménez Núñez, María Eugenia Naranjo García y María Victoria Rubio Luque). En Septiembre llevamos otros 5 alumnos más (Rosario María Cruz, Francisco Miras Varela, María de los Angeles Palenzuela Pérez, Alfredo Romero Asensio y Esperanza Vizcaíno García).

Aprobaron todos y la tónica continuó un año tras otro con excelentes calificaciones hasta llegar a presentar, en Junio de 2017, a más de 100 alumnos: el Centro educativo de Almería y provincia que más estudiantes ha presentado a la prueba de Selectividad con un 100% de aprobados.

En el mes de Enero de este año 2007 la Universidad de Almería ha concedido a nuestro Colegio el premio a la mejor institución educativa no universitaria de Almería. Nuestra satisfacción es muy grande por esta nueva distinción a la Compañía de María y, por todo ello, os damos las gracias y la enhorabuena tanto a las religiosas como a todo el personal docente y no docente del Centro.