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PRIMERA PROFESIÓN RELIGIOSA

El día 16 de Mayo de 1886 profesó la novicia que formaba parte del personal destinado a la fundación, la cual hacía ya dos meses que había cumplido el plazo señalado en las Constituciones de la Orden para pronunciar sus votos solemnes. La función fue muy solemne y estuvo presidida por el Sr. Obispo. El Diario de Almería se hace eco del importante acto:

”Profesión Religiosa: Anteayer tuvimos el gusto de asistir a la que tuvo lugar en la Casa-Colegio de las Religiosas de la Compañía de María. La hermana María Aureliana Prieto, después de dos años de noviciado, según la Regla; hizo su profesión solemne al mismo tiempo que recibió el Santo hábito como Coadjutora la hermana Antonia Murugarren”.

 

SE RECIBEN LAS PRIMERAS NIÑAS

Ya en 1885, la Superiora de Tudela  se refiere a las distintas secciones que tendrá el Colegio de Almería:

“Las internas, que pagarían una módica pensión;  medio pensionistas, que asisten en distinto departamento desde la mañana hasta la tarde, y la de las clases externas, que es enteramente gratuita sin distinción alguna de posición.”

EL 17 de Mayo, fecha del nacimiento del Rey Alfonso XIII, son admitidas las dos primeras niñas que inauguran el internado. Pertenecían a familias muy importantes de la ciudad y que tenían gran relación con el Sr. Obispo. Como estas familias había otras muchas que deseaban confiar a sus hijas a estas Religiosas que tenían un gran edificio muy bien situado y con las condiciones espaciales e higiénicas más adecuadas. En los Apuntes para la Historia  se describe en los siguientes términos:

Espaciosas y ventiladas habitaciones, anchos patios interiores, hermosos jardines, fuentes y magnífica huerta para ejercicio y recreo de las alumnas. Los grandes terrados y preciosas azoteas que por la parte del norte vienen a coronar el edificio con sus alegres vistas al mar, a la montaña y a la ciudad, ofrecen a los ojos un bellísimo panorama exterior pues que interiormente estaba aún a falta de muchos perfiles y de las cosas más esenciales para vivir en él…”

Vemos que, aunque no estaba terminado, el edificio era espléndido. Según la Madre Mª del Mar Zapata, la primera alumna interna del Colegio fue María del Carmen García, que provenía de Aguadulce.