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SE FIJA DOTE.  LAS PRIMERAS NOVICIAS

Por otra parte, tras la muerte del Obispo Orberá, en Noviembre de 1886, quedaron dos Coadjutoras (sin casa y sin dote) y diez Religiosas de Coro que tenían el importe de su dote en alhajas, vestimentas, objetos para el Colegio y otras cosas de primera necesidad. La Casa de Tudela se negó a entregar a la Madre Zoa las dotes de las religiosas fundadoras y, tras hablarlo con el nuevo Obispo Santos Zárate, se fijó como dote para las religiosas que profesaran la cantidad de 5.000 pesetas.

En la Almería de la Restauración, la oposición social a las profesiones religiosas era patente y, por esta razón, pasaron algunos años sin que la Comunidad aumentase. Precisamente las primeras jóvenes que ingresaron para formar parte de este Instituto religioso fueron antiguas alumnas que se enfrentaron y desafiaron a sus propias familias. Así, a comienzos de la década de los noventa, el Convento-Colegio contaba ya con cuarenta religiosas, número que iría en aumento al mismo tiempo que disminuía el rechazo de las familias. Tanto las novicias como las antiguas religiosas, eran instruidas en el principal deber de la Compañía de María: Atender y ocuparse en la instrucción de las niñas de todas las clases sociales. En la década de los 90 se establecieron las Escuelas Dominicales para ofrecer posibilidades de formación a las jóvenes trabajadoras que llegaban a las ciudades. De estas Escuelas eran responsables las antiguas alumnas, que impartían las instrucción de las diferentes materias como la alfabetización, corte y confección, formación religiosa, etc… Vemos cómo se hace patente el lema de nuestra fundadora de TENDER LA MANO  a los más necesitados.

La primera  postulante fue Encarnación Navarro. En 1889 ingresa María de Guinea, En 1890 Ana Moreno, Lucila Rodríguez y Antonia Oliver. En 1891 Felisa Maresca, Amalia Echagüe y Mª Dolores Echagüe.

Tenemos que aclarar que la etapa del noviciado comienza con un Postulantado de seis meses, tras el cual se tomaba el hábito como Novicia y dos años después se hacían los Votos Simples y tres años más tarde los Perpetuos o Solemnes.

 

ELECCIÓN DE UNA MADRE

      Los requisitos para que una religiosa fuera nombrada Madre pasaban por llevar diez años de vida consagrada. Recogemos aquí los primeros nombramientos realizados en Almería. El 28 de Enero de 1888, la Priora Zoa Moreno asistió al primer nombramiento de Madre: Nicolasa Moreno, elegida por unanimidad de votos con el visto bueno del Sr. Obispo (Este nombramiento se recoge en el Acta del Libro de Elección Canónica en Madres de 5 de Febrero de 1888). A continuación nos referimos a los nombramientos de los primeros años:

  • Catalina Aldaz (Acta de 21 de Diciembre de 1889)
  • Amalia Echagüe (Acta de 4 de Marzo de 1892)
  • Aureliana Prieto (Acta de 9 de Agosto de 1894)
  • María de Guinea y Ana Moreno (24 de Enero de 1898).
  • Lucila Rodríguez (Agosto de 1898)
  • Antonia Oliver (Diciembre de 1898)
  • Felisa Maresca (Enero de 1899)

Hemos encontrado actas del nombramiento de religiosas conocidas por nosotros, como son:

  • Clara Uribe (3 de Octubre de 1941)
  • Ana Galera (2 de Mayo de 1954)
  • Carmen Verdejo (11 de Agosto de 1954)

El último nombramiento que contiene el Libro de Actas es el de Carmen García Rocafull, de 25 de Octubre de 1956. A partir de aquí finaliza el período autónomo y comienza el centralizado: Almería quedará integrada en la Provincia de Andalucía.